El expresidente Gustavo Petro cuestionó públicamente el uso de la expresión «¡Cristo Rey!» por parte de Abelardo de la Espriella, actual presidente de Colombia. Según la fuente, Petro sostuvo que esa frase corresponde a la consigna utilizada por el dictador Francisco Franco en España.
De acuerdo con el extracto de Infobae, Petro aludió a símbolos históricos y acusó a conocidos adversarios políticos de supuestamente apropiarse de causas religiosas en un contexto de tensión política y electoral. La declaración se produce en medio del calendario electoral colombiano, en el que distintos sectores evalúan el rumbo del país.
El uso de lemas con contenido religioso no es nuevo en la política latinoamericana ni europea. En el caso español, «¡Cristo Rey!» fue una de las invocaciones empleadas por el bando sublevado durante la Guerra Civil y por el régimen franquista posterior, según el relato histórico ampliamente documentado. La referencia suele aparecer en manuales de historia y en estudios sobre simbología política del siglo XX.
En Colombia, la relación entre discurso político y símbolos religiosos ha marcado campañas y mandatos de distinto signo. Distintos líderes de variadas corrientes han recurrido a frases, gestos o liturgias para conectar con sectores del electorado creyente. Esa práctica genera adhesiones entre quienes la comparten y rechazo entre quienes consideran que mezcla funciones que la Constitución mantiene separadas.
La crítica de Petro se suma a una serie de intercambios públicos que ha sostenido con Abelardo de la Espriella. Ambos figuran como antagonistas en la arena nacional y han cruzado declaraciones en redes sociales, medios de comunicación y eventos públicos. El tono de los mensajes ha escalado en las últimas semanas, según el registro de prensa.
Para los ciudadanos, este tipo de polémicas reabre el debate sobre los límites entre libertad de expresión, símbolos religiosos y discurso electoral. En un país con profundas raíces católicas pero también con una Constitución que consagra la separación entre Iglesia y Estado, las referencias a consignas históricas pueden interpretarse de maneras opuestas según la postura del lector.
Desde el punto de vista institucional, el episodio no involucra por ahora acciones del Gobierno ni del Congreso. Se trata de un cruce de declaraciones entre figuras políticas con trayectorias distintas: un expresidente y un presidente en ejercicio. Por ahora, la discusión permanece en el terreno del debate público y no ha derivado en reacciones oficiales de otros poderes del Estado.
Infobae, fuente de la información, es un medio internacional con cobertura sobre América Latina. La nota recoge la frase textual atribuida a Petro y la presenta como una crítica directa a Abelardo de la Espriella. No se reportaron hasta el momento réplicas formales por parte del presidente ni de su equipo de comunicación.
Queda por verse si el cruce de declaraciones continúa, se modera o se traslada a escenarios como el Congreso, los tribunales o la opinión internacional. En cualquier caso, el episodio deja en evidencia que la simbología religiosa seguirá siendo terreno de disputa política en la campaña que se avecina en Colombia.
