El expresidente Gustavo Petro y el senador Iván Cepeda, del Pacto Histórico, anunciaron que solicitarán derecho de réplica frente a la reciente alocución del presidente de la República, Abelardo de la Espriella. La reacción se produjo por los señalamientos que el jefe de Estado dirigió en su contra, según reportó Infobae.
Cepeda confirmó publicly que ejercerá ese recurso legal, al considerar que las afirmaciones del presidente lesionan su buen nombre. El senador, una de las voces más activas de la oposición en el Congreso, sostuvo que las acusaciones carecen de sustento y que dará la pelea en los escenarios institucionales correspondientes.
Por su parte, el exmandatario Gustavo Petro rechazó lo que calificó como una acusación de corrupción en su contra. En sus declaraciones, recogidas por Infobae, expresó su rechazo frontal a los señalamientos y anticipó que también acudirá a la réplica como mecanismo de defensa pública.
La alocución del presidente De la Espriella, según el extracto de Infobae, abordó además una eventual intervención de la Policía en las universidades. Este punto generó una segunda línea de inconformidad, ya que Cepeda también anunció réplica frente a ese aspecto del discurso presidencial.
El derecho de réplica es una figura contemplada en la legislación colombiana para responder públicamente cuando una persona considera que una información publicada o difundida afecta su honra. Su trámite corresponde a los medios que difundieron las afirmaciones y, en el caso de alocuciones oficiales, a las instancias que regulan la comunicación del Estado.
El hecho ocurre en un contexto de alta polarización entre el Gobierno nacional y sectores de la oposición representados en el Pacto Histórico. Las declaraciones presidenciales y las réplicas anunciadas marcan un nuevo episodio de la disputa política que ha marcado la actual administración desde su inicio.
Para la ciudadanía, el episodio reabre el debate sobre los límites de las alocuciones oficiales y el uso de la palabra presidencial. Organizaciones de prensa y veedurías suelen recordar que los pronunciamientos del jefe de Estado tienen un alcance masivo y, por tanto, una responsabilidad especial sobre la veracidad de lo que afirman.
Queda por verse en qué plazos se concreta la solicitud formal de réplica y si los medios que transmitieron la intervención aceptan publicar las respuestas. Mientras tanto, el caso deja instalada la controversia sobre las acusaciones de corrupción y el anuncio de una posible actuación policial en los campus universitarios, dos temas que seguramente seguirán en el centro de la agenda política.
