El presidente Gustavo Petro propuso que todo el proceso de empalme con el Gobierno del presidente electo Abelardo de la Espriella se transmita en vivo por televisión, según reportó Infobae. La iniciativa surge en el marco del inicio oficial de la transición entre ambas administraciones, un paso que en Colombia se activa una vez el candidato ganador es declarado por la autoridad electoral.
De acuerdo con la fuente, la propuesta de Petro se alinea con un pedido que ya había formulado el equipo del presidente electo De la Espriella: realizar sesiones de empalme públicas, grabadas y con acceso abierto a la información. La convergencia entre ambas partes apunta a que las reuniones no se limitarían a encuentros reservados entre funcionarios, sino que quedarían registradas ante la opinión pública.
El empalme es el mecanismo mediante el cual un gobierno saliente entrega al equipo entrante un balance del estado de las entidades, los programas en ejecución, los compromisos presupuestales y los pendientes en cada sector. En la práctica, esos encuentros incluyen reuniones con ministerios, departamentos administrativos y entidades descentralizadas, y suelen extenderse por varias semanas tras la elección.
La solicitud de transmitir las sesiones se inscribe en una discusión de fondo sobre la transparencia en los procesos de transición. En Colombia, los empalmes no están regulados por una ley única que fije su carácter público o privado, por lo que el nivel de apertura depende de acuerdos entre los equipos de salida y entrada. En otras transiciones recientes se realizaron reuniones a puerta cerrada y se entregaron informes escritos sin transmisión en directo.
Para los ciudadanos, el cambio propuesto tendría efectos concretos: cualquier persona podría observar en tiempo real qué información entrega el Gobierno saliente, qué preguntas formula el equipo entrante y qué respuestas obtiene. También quedarían grabaciones disponibles para consulta posterior, lo que facilitaría el seguimiento por parte de periodistas, organizaciones de control y veedurías ciudadanas.
La propuesta también pone en el centro el acceso a datos sensibles. Los empalmes suelen incluir información sobre contratos en curso, reservas presupuestales, proyectos de inversión y situaciones de orden público. Hacer públicas esas sesiones obligaría a las partes a manejar con cuidado datos reservados por ley, como los vinculados a la seguridad nacional o a procesos judiciales en trámite.
Según Infobae, la iniciativa de Petro y el pedido del equipo de De la Espriella coinciden en el propósito de abrir el proceso a la ciudadanía. Resta por definir la logística de las transmisiones, quién las operaría, con qué periodicidad se realizarían las sesiones y qué tipo de información se considera reservada y, por tanto, exceptuada de la difusión pública.
El cronograma de la transición en Colombia contempla que el empalme se adelante en paralelo a la elaboración del programa de gobierno y a la preparación del decreto de nombramiento del gabinete. En ese contexto, el carácter público de las reuniones podría convertirse en un precedente para futuros cambios de administración, al sentar un estándar de transparencia replicable o, en su defecto, objeto de debate en los próximos años.
