El presidente Gustavo Petro respondió este martes a los señalamientos que el presidente electo Abelardo de la Espriella difundió por sus canales oficiales, en los que cuestionó la gestión del actual gobierno. Petro rechazó el calificativo y aseguró que “mi gobierno no se deja ni insultar”, según reportó Infobae.
De la Espriella, quien resultó elegido en el más reciente proceso electoral, publicó en los últimos días una serie de declaraciones en las que tildó a la administración Petro como el “Gobierno más corrupto de la historia”. Las afirmaciones fueron difundidas por sus redes oficiales, lo que les dio un alcance masivo en el debate público.
La respuesta de Petro llegó poco después. En un mensaje directo, el presidente saliente defendió el legado de su gabinete y rechazó de plano los señalamientos. No entró a detallar acusaciones puntuales, pero insistió en que su administración no aceptará agravios sin respuesta.
El cruce ocurre en un contexto de transición política. Colombia se prepara para el cambio de mando el próximo 7 de agosto, cuando De la Espriella reciba la presidencia de manos de Petro. En ese escenario, las declaraciones cruzadas tensan el ambiente entre los dos equipos.
Según la fuente, las declaraciones de De la Espriella hacían referencia a los cuatro años de gobierno de Petro. El presidente electo centró sus críticas en lo que considera un manejo irregular de los recursos públicos y en el deterioro de varios indicadores institucionales durante el periodo.
Petro, por su parte, ha defendido en repetidas ocasiones los programas sociales de su gobierno. Ha subrayado que la inversión en educación, salud y protección social llegó a sectores históricamente desatendidos, una narrativa que chocó con las críticas del presidente electo.
El intercambio pone en primer plano la pugna política entre ambas administraciones. Sectores cercanos al oficialismo salieron a respaldar la respuesta de Petro, mientras que voces alineadas con De la Espriella insistieron en que las denuncias sobre supuesta corrupción deben investigarse en los estrados judiciales correspondientes.
Para la opinión pública, el rifirrafe reabre el debate sobre cómo se dará la transición. Más allá de los mensajes políticos, los ciudadanos esperan que ambas partes aclaren cómo se entregarán las carpetas ministeriales, las obras en curso y los compromisos internacionales firmados por Colombia en el cuatrienio.
Queda por verse si el cruce de declaraciones tendrá nuevos capítulos antes de la posesión. Tanto Petro como De la Espriella mantienen actividad constante en redes sociales, un canal que se ha convertido en el principal escenario de la pelea política entre el gobierno saliente y el entrante.
