El presidente Gustavo Petro reunió en la Casa de Nariño a representantes del Pacto Histórico en plena disputa por el control del Congreso, según reportó Infobae. El encuentro se produjo en la antesala de una votación considerada clave dentro de la nueva legislatura.
De acuerdo con la información publicada por Infobae, la directriz discutida buscaría evitar que el gobierno electo de Abelardo de la Espriella consiga controlar el Congreso en esa primera votación decisiva. El dato ubica la reunión como un movimiento político del actual Ejecutivo frente al inicio del nuevo período legislativo.
El reporte de Infobae señala que, en ese contexto, el Pacto Histórico evalúa incluso la posibilidad de apoyar al uribismo. Esa opción rompería el esquema tradicional de bloques y reordenaría las mayorías en una jornada legislativa sensible para el nuevo gobierno.
La nueva legislatura arranca con la instalación de las mesas directivas de Senado y Cámara, una jornada en la que se definen presidencias de las cámaras y de las comisiones. Esas votaciones suelen marcar la correlación de fuerzas durante todo el período y condicionar el trámite de proyectos del Ejecutivo.
Para el gobierno entrante de Abelardo de la Espriella, obtener el control de esas mesas directivas es uno de los primeros retos políticos. Una derrota en esa jornada obligaría a negociar caso por caso cada iniciativa, en lugar de contar con mayorías aseguradas para su agenda legislativa.
La citación del Pacto Histórico en la Casa de Nariño ocurre en un momento de transición. Petro se acerca al final de su mandato y, al mismo tiempo, comienza a operar la nueva composición del Congreso. Esa doble condición suele tensar las decisiones de bancada en bloques que fueron oposición o aliados del gobierno saliente.
Según Infobae, en la reunión se buscó alinear a los legisladores del Pacto Histórico frente a la votación pendiente. El medio no detalla si hubo un acuerdo cerrado o si las posturas quedaron abiertas a definirse el día de la sesión en el Capitolio.
El Congreso que se instala refleja el resultado de las elecciones legislativas recientes, con nuevas mayorías y minorías. En ese escenario, los apoyos cruzados entre bancadas que antes eran rivales se vuelven una herramienta habitual para definir cargos y reparticiones internas.
La jornada legislativa será el primer termómetro del peso político real del gobierno de Abelardo de la Espriella frente al Capitolio. Más allá del resultado, mostrará cómo se reconfiguran las alianzas entre el petrismo, el uribismo y las demás fuerzas representadas en Senado y Cámara.
