El expresidente Gustavo Petro intervino públicamente para referirse al buque hospital Benkos Biohó, una embarcación cuya misión social ha sido presentada en distintos momentos como parte de la oferta de servicios médicos en zonas apartadas del país. Según la fuente, Petro aseguró que fue gracias a su gestión que el presidente Abelardo de la Espriella tuvo conocimiento directo de la nave.
Las declaraciones de Petro incluyeron una pulla directa al gobierno actual, al señalar que De la Espriella "no contrató personal" para operar el buque. La observación del exmandatario se suma a una serie de señalamientos recurrentes sobre la continuidad y el funcionamiento efectivo de programas sociales iniciados en administraciones anteriores.
El Benkos Biohó es un buque hospital de la Armada Nacional de Colombia que ha prestado servicios de salud en comunidades ribereñas de difícil acceso, principalmente en el Pacífico y en la región Caribe. Su labor incluye consultas médicas, odontología, laboratorio clínico y procedimientos menores, llevando atención a poblaciones que no cuentan con centros de salud cercanos.
La afirmación de Petro se inscribe en un contexto de disputa política entre el gobierno encabezado por Abelardo de la Espriella y el liderazgo del Pacto Histórico. Desde que inició el actual mandato, distintos sectores han cuestionado la suerte de programas, obras y proyectos que fueron banderas del gobierno anterior, mientras la administración vigente defiende su propia agenda.
La diferencia entre haber "conocido" el buque y haberlo puesto en operación marca el centro de la discusión. Según el reporte de Infobae, Petro le reconoce al actual presidente el acercamiento al proyecto pero le endilga una responsabilidad operativa concreta: la de garantizar el equipo humano necesario para que el barco cumpla su función social.
Para las comunidades beneficiarias del Benkos Biohó, la contratación o no del personal sanitario es un factor determinante. La atención en zonas apartadas depende en buena medida de tripulaciones médicas ylogísticas completas, sin las cuales la presencia del buque se reduce a un gesto simbólico.
Hasta el momento, la administración de Abelardo de la Espriella no ha respondido de forma pública a la declaración de Petro, según lo recogido en la fuente. Esa ausencia de réplica mantiene abierto el debate sobre cuál es el plan del gobierno para los proyectos de impacto social heredados de mandatos anteriores.
El episodio refleja un patrón más amplio: la continuidad de políticas sociales se ha convertido en terreno de disputa verbal entre antiguos y actuales voceros del Estado. La ciudadanía, en particular la de las regiones apartadas, queda a la expectativa de anuncios concretos sobre la operación real del buque hospital.
