El exmandatario Gustavo Petro volvió a referirse a la frase “Viva Cristo Rey”, utilizada por el presidente Abelardo de la Espriella, según registró Infobae. En su nueva intervención, Petro sostuvo que Jesús representaba liberación y amor, y que su figura se distancia de las lógicas de poder tradicionales.
El cruce de declaraciones se produce en un contexto de tensión verbal entre ambos líderes. De la Espriella, actual jefe de Estado, ha empleado en escenarios públicos la consigna “Viva Cristo Rey”, una expresión con fuerte arraigo en sectores católicos conservadores de América Latina y con antecedente histórico en movimientos como los Cristeros de México en el siglo XX.
Petro vinculó el debate religioso con una crítica más amplia. Según Infobae, el exmandatario relacionó la discusión con lo que describe como estructuras de poder político y tecnológico. No ofreció detalles sobre a qué estructuras se refería ni mencionó nombres propios en ese punto de su intervención.
La lectura que hace Petro del mensaje de Jesús lo sitúa del lado de la liberación social. En sus declaraciones recogidas por Infobae, contrapuso esa visión con la idea de un Cristo asociado al poder o al orden establecido. El argumento se apoya en pasajes de los evangelios donde Jesús se dirige a pobres, enfermos y marginados.
Para los seguidores de De la Espriella, la frase “Viva Cristo Rey” funciona como una declaración de identidad religiosa y cultural. Reivindica la tradición católica frente a lo que consideran avances del laicismo o del progresismo en la región. Petro, en cambio, lee esa misma invocación como una bandera política con la que no concuerda.
El intercambio ocurre cuando Colombia debate el rol de la religión en la vida pública. El país mantiene una separación formal entre Iglesia y Estado desde la Constitución de 1991, pero las referencias religiosas aparecen con frecuencia en los discursos de distintos mandatarios y candidatos.
Infobae no reportó réplicas oficiales del gobierno de De la Espriella a las nuevas palabras de Petro. Tampoco se conocieron reacciones de la Conferencia Episcopal ni de otras autoridades eclesiásticas sobre este nuevo capítulo del cruce.
El episodio deja abierta una pregunta sobre cómo dialogan las figuras políticas cuando apelan a simbologías religiosas compartidas por millones de colombianos. Para Petro, la defensa de los pobres es inseparable del mensaje de Jesús. Para De la Espriella, la consigna expresa una identidad de fe. El debate seguirá marcando la relación entre ambos liderazgos.
