El presidente Abelardo de la Espriella confirmó la muerte de alias Bendito Menor, a quien calificó como narcoterrorista. El anuncio lo hizo desde Riohacha, capital de La Guajira, donde se llevó a cabo el operativo, según reportó NTN24.
De la Espriella sostuvo que con este resultado ha llegado el fin de las actividades narcocriminales de este cabecilla, a quien señaló de tener azotada a La Guajira. La declaración presidencial se produjo en el marco de la jornada oficial en esa ciudad del norte de Colombia.
La Guajira es uno de los departamentos con mayor complejidad en materia de seguridad y narcotráfico. Su condición de frontera con Venezuela y su extensión territorial han hecho de la región un corredor estratégico para organizaciones dedicadas al tráfico de drogas y otros delitos transnacionales.
Los operativos contra cabecillas de alto valor son considerados golpes estructurales a las cadenas de mando de los grupos criminales. La muerte o captura de un líder regional suele abrir disputas internas dentro de las organizaciones, lo que puede traducirse en cambios temporales en la dinámica de violencia local.
La población civil de La Guajira ha sido históricamente una de las más afectadas por la presencia de estos grupos. Comunidades wayúu y poblaciones rurales han padecido extorsiones, desplazamientos forzados y restricciones a la movilidad a causa de la disputa por el control del narcotráfico.
La confirmación oficial desde la Presidencia buscó enviar un mensaje directo sobre la capacidad del Estado para actuar en zonas históricamente dominadas por estructuras criminales. El operativo fue presentado como una muestra del compromiso con la seguridad en la región Caribe colombiana.
Por ahora no se han divulgado detalles adicionales sobre la operación militar o policial que permitió la localización del cabecilla. Tampoco se han reportado capturas de otros miembros de la estructura ni la existencia de bajas adicionales durante el procedimiento.
La noticia ocurre en un momento de atención especial sobre la frontera colombo-venezolana, zona donde las disidencias, el ELN y otras organizaciones mantienen una presencia activa. El seguimiento a los próximos días mostrará si la caída de Bendito Menor genera capturas derivadas o nuevos focos de violencia en la zona.
La ciudadanía guajira espera que los anuncios se traduzcan en una mejora tangible de las condiciones de seguridad. Más allá de las declaraciones oficiales, los habitantes de Riohacha y de los municipios cercanos miden el impacto en hechos concretos: disminución de extorsiones, libre circulación y retorno de la institucionalidad a los territorios más afectados.
