Henry Camargo habló desde la cama del Hospital Elmhurst, en Queens, y confirmó que las autoridades colombianas están moviendo los hilos para traerlo de vuelta. En la conversación, recogida por Infobae, el exmilitar resumió el momento con una frase cargada de expectativa: "Me van a regalar ese milagro".
El paciente continúa internado en ese centro asistencial neoyorquino, a la espera de que los médicos autoricen su salida. Mientras tanto, el Consulado de Colombia en Nueva York y su esposa encabezan las gestiones logísticas y consulares para hacer viable el viaje de regreso al país de origen.
Según la información publicada por Infobae, la repatriación responde a una orden directa del presidente Abelardo de la Espriella. La decisión presidencial pone en marcha un procedimiento que suele combinar valoraciones médicas, trámites migratorios y coordinación entre entidades del Estado colombiano y del país donde se encuentra el connacional.
La Cancillería y las oficinas consulares tienen entre sus funciones la asistencia a colombianos en el exterior, en especial cuando se trata de personas hospitalizadas o en condición de vulnerabilidad. El caso de Camargo se inscribe en ese tipo de acompañamiento, aunque con la particularidad de haber sido dispuesto por el jefe de Estado.
El episodio ocurre además en un contexto sensible: el de los exuniformados que han resultado heridos en el cumplimiento del deber y que, en algunos casos, terminan recibiendo atención médica fuera de Colombia. El relato de Camargo, con su tono esperanzado, muestra el lado humano de una decisión que se mueve entre lo institucional y lo personal.
Para la familia del exmilitar, la noticia representa un alivio práctico: contar con el respaldo del consulado y del propio Gobierno reduce los tiempos y los costos de un regreso que, por su estado de salud, no podría gestionarse por su cuenta. La esposa de Camargo aparece como el principal enlace con las autoridades.
Quedan por definirse varios puntos sensibles: la autorización médica para viajar, la disponibilidad de una ambulancia aérea o un vuelo asistido, y la fecha exacta del traslado. El hospital en Queens, por ahora, no ha informado públicamente sobre un posible alta.
Lo cierto es que el caso ya traspasó la esfera privada y se convirtió en un asunto de política consular. La orden del presidente Abelardo de la Espriella deja claro que el Gobierno colombiano asume el acompañamiento del proceso, al menos hasta que Camargo pise territorio nacional.
