La posesión del presidente Abelardo de la Espriella, programada para el 7 de agosto, moviliza un dispositivo especial de seguridad y orden público en la capital. Como es habitual en este tipo de ceremonias, las autoridades emiten decretos y resoluciones que restringen la venta y el consumo de bebidas alcohólicas, además de regular el tránsito y la actividad comercial en los alrededores del lugar de la ceremonia. La Kalle publicó los horarios y el alcance de esas medidas, que ya están vigentes para conocimiento de la ciudadanía.
La ley seca es una figura contemplada en el Código Nacional de Seguridad y Convivencia Ciudadana, que permite a los mandatarios locales restringir temporalmente el expendio y consumo de alcohol en eventos masivos, celebraciones públicas o situaciones que requieran control especial del orden. Su objetivo es reducir los riesgos asociados a la alteración de la convivencia y facilitar la labor de la fuerza pública durante la jornada. Por eso, en procesos de posesión presidencial anteriores, se ha aplicado en el perímetro cercano a la Plaza de Bolívar y las principales vías de acceso al centro de la ciudad.
Según el reporte de La Kalle, las restricciones no se limitan a la prohibición de bebidas embriagantes. También incluyen limitaciones al tránsito vehicular en zonas específicas y controles al comercio ambulante y al porte de elementos que puedan afectar la seguridad. Las autoridades recomiendan a los residentes y visitantes planificar sus desplazamientos con anticipación, ya que algunas vías permanecerán cerradas durante varias horas y otras tendrán desvíos operados por la Secretaría de Movilidad y la Policía Metropolitana.
Para los ciudadanos, las implicaciones prácticas son directas. Quienes tengan negocios de venta de licor deberán suspender la actividad durante la franja horaria establecida por el decreto, so pena de ser sancionados con multas y el cierre temporal del establecimiento. Los consumidores, por su parte, se exponen a comparendos si ingieren alcohol en espacios públicos dentro del área afectada. Las autoridades insisten en que las sanciones están tipificadas y se aplicarán sin distinción durante la jornada.
El dispositivo de seguridad para una posesión presidencial involucra a la Policía Nacional, el Ejército, la Fuerza Aérea y organismos de inteligencia, apoyados por la Unidad Nacional de Protección y la Casa Militar de la Presidencia. La logística incluye anillos de seguridad perimetrales, filtros de acceso al Capitolio Nacional y a la Plaza de Bolívar, y el despliegue de equipos antiexplosivos. Todo este operativo se coordina con la Alcaldía Mayor de Bogotá y la Gobernación de Cundinamarca, dado el impacto regional del evento.
En el plano político, la ceremonia marca el inicio formal del periodo constitucional de Abelardo de la Espriella como presidente de la República, después de la jornada electoral que lo llevó a la Casa de Nariño. La posesión es el acto solemne en el que el jefe de Estado toma juramento ante el Congreso y se dirige al país en su primer mensaje como mandatario. A su alrededor, además del protocolo oficial, se concentran delegaciones internacionales, invitados especiales y una amplia cobertura de medios nacionales y extranjeros.
El precedente más cercano de medidas similares se remonta a posesiones anteriores, en las que la ley seca se decretó con doce o más horas de anticipación y se extendió hasta el día siguiente del acto. En aquella ocasión, las evaluaciones de las autoridades fueron positivas en materia de seguridad, aunque sectores del comercio formal de licor cuestionaron el impacto económico de la prohibición. Este año, según La Kalle, las restricciones apuntan a un dispositivo equivalente, ajustado al contexto actual de orden público.
Para evitar contratiempos, la recomendación general es revisar con detalle el decreto oficial publicado por la Alcaldía Mayor y la Resolución de la Secretaría de Seguridad, donde aparecen los polígonos exactos, los horarios específicos y las excepciones aplicables, entre ellas las relacionadas con turistas hospedados en hoteles y con el consumo en restaurantes como acompañamiento de alimentos. Las autoridades pusieron a disposición líneas de atención y puntos de información en la red de personerías y en la página de la Policía Metropolitana.
Queda pendiente el seguimiento que harán los organismos de control al cumplimiento de las medidas durante la jornada y la evaluación posterior del dispositivo. Sectores hosteleros y de entretenimiento, agrupados en agremiaciones como Fenalco, suelen solicitar compensaciones o jornadas de descuento frente a las pérdidas generadas por la ley seca, un debate que reaparece cada vez que se aplican este tipo de restricciones por eventos de Estado.
