La posesión presidencial de Abelardo de la Espriella tendrá un cambio en su protocolo. La ceremonia no se celebrará en el Capitolio Nacional de Bogotá, sede habitual del Congreso, sino en Cali, Valle del Cauca, según informó Infobae.
El desplazamiento implica que todos los legisladores del país deberán viajar a la capital del Valle del Cauca para asistir al acto. La excepción la constituyen los miembros del Pacto Histórico, quienes no harán parte de la ceremonia en esa ciudad.
El segundo cambio relevante es de carácter protocolario. El nuevo presidente no pronunciará un discurso ante el Congreso reunido, como suele ocurrir en las posesiones tradicionales, en las que el recién juramentado expone las líneas generales de su gobierno ante los miembros de las dos cámaras.
La tradición en Colombia ha sido que la ceremonia de transmisión del mando presidencial se adelante en la Plaza de Bolívar de Bogotá, con asistencia del Congreso en pleno y presencia de altas autoridades del Estado y delegaciones extranjeras. El cambio de sede y la ausencia de discurso alteran ese formato histórico.
El Valle del Cauca ha sido escenario de eventos políticos de gran convocatoria, pero no es la sede ordinaria de actos protocolarios del orden nacional. Cali, como capital departamental, reúne condiciones logísticas para recibir a los asistentes, aunque el desplazamiento masivo de congresistas desde Bogotá representa un reto operativo.
La decisión de no incluir un discurso ante el Congreso limita el momento en que el nuevo presidente se dirige de manera directa a la nación y al cuerpo legislativo al inicio de su mandato. En otras ocasiones, ese discurso ha servido para fijar prioridades, anunciar iniciativas y fijar el tono del relacionamiento con las ramas del poder público.
Para la ciudadanía, el cambio significa que la transmisión del mando se percibirá principalmente desde Cali. Las cadenas nacionales de radio y televisión y los medios digitales transmitirán la jornada, y el público podrá seguir el acto sin necesidad de asistir presencialmente en Bogotá.
Queda pendiente conocer los detalles del nuevo formato, incluida la hora exacta del acto, la presencia de otras autoridades y si se mantendrá la transmisión por los canales oficiales. La exclusión del Pacto Histórico del desplazamiento también abre interrogantes sobre la representatividad del evento, dado que ese movimiento reúne a una bancada significativa en el Congreso.
Según Infobae, el cambio se confirmó a través de la información entregada por fuentes vinculadas a la organización del evento. Hasta ahora no se ha divulgado una explicación oficial detallada sobre las razones del cambio de sede ni sobre la decisión de omitir el discurso presidencial.
