Hannah Escobar, exfuncionaria del Ministerio de Salud, rompió el silencio sobre los motivos de su renuncia, ocurrida en un plazo breve tras su nombramiento. En declaraciones recogidas por Infobae, calificó lo sucedido como una campaña de desprestigio en su contra.
Según la información publicada por ese medio, Escobar había sido ubicada en la Dirección de Medicamentos y Tecnologías en Salud, un área clave dentro del ministerio por su rol en la regulación y evaluación de tecnologías médicas. Pocos días después de su designación, el Gobierno le solicitó la renuncia al cargo.
La Dirección de Medicamentos y Tecnologías en Salud hace parte de la estructura misional del Ministerio de Salud y participa en procesos relacionados con el registro sanitario, la evaluación de tecnologías y el acceso a medicamentos en el país. Por su función técnica, suele estar bajo observación de sectores industriales, académicos y de pacientes.
La versión entregada por la exfuncionaria apunta a que su salida no respondió a razones técnicas o administrativas, sino a una presión de carácter político o de opinión. Escobar habló de una campaña de desprestigio, término que suele usarse para describir señalamientos públicos sin que la persona afectada cuente con un espacio formal de respuesta.
El episodio se da en un momento en el que el Ministerio de Salud enfrenta cuestionamientos sobre la estabilidad de su equipo directivo. La rotación de funcionarios en cargos del despacho ministerial ha sido una constante en los últimos años y suele ser interpretada como parte de los ajustes propios de cada administración.
Para los sectores que siguen de cerca la política de medicamentos y tecnologías en salud, los cambios en esa dirección pueden tener efectos sobre los procesos de evaluación y autorización de nuevas tecnologías, así como sobre la continuidad de programas en marcha. La salida abrupta de un director o directora genera, por lo general, un compás de espera hasta que se conoce al reemplazo.
Hasta el momento, el Ministerio de Salud no se ha pronunciado públicamente, según el extracto de Infobae, sobre los señalamientos de Escobar ni sobre las razones específicas que llevaron a pedir su renuncia. La exfuncionaria tampoco entregó, en lo recogido por la fuente, detalles sobre quiénes habrían promovido la supuesta campaña de desprestigio.
Queda pendiente la reacción oficial del ministerio y la confirmación del nombre de la persona que asumirá la Dirección de Medicamentos y Tecnologías en Salud. También se aguarda si otras exfuncionarias o exfuncionarios recientes se pronuncian en el mismo sentido, lo que podría abrir un debate más amplio sobre las formas de designación y salida en el sector.
