La noticia, publicada por el diario Portafolio, confirma el nombre de quien estará al frente del Ministerio de Justicia en el periodo de gobierno que inicia con Abelardo De La Espriella como presidente. Se trata de Iván Cancino, un abogado reconocido en el campo del derecho penal colombiano.
Cancino es abogado penalista y cuenta con una trayectoria amplia en el ejercicio de la defensa penal y el litigio en casos de alto perfil en Colombia. Su perfil profesional se ha construido en el ámbito del derecho procesal penal, una rama sensible del ordenamiento jurídico colombiano por la cantidad de procesos y la complejidad de las etapas que recorren.
El Ministerio de Justicia es la cartera encargada de diseñar y tramitar proyectos de ley en materias como el código penal, el procedimiento penal, la política carcelaria y penitencia, y los asuntos relacionados con notariado y registro. También cumple un papel central en la relación del Ejecutivo con la Rama Judicial y con organismos como la Corte Constitucional, la Corte Suprema de Justicia y el Consejo de Estado.
Entre los temas que suelen pasar por este ministerio están las reformas a la justicia, los ajustes al sistema penal acusatorio, las normas sobre seguridad ciudadana, la política contra el narcotráfico y la atención a la población privada de la libertad. La dependencia que dirige Cancino tendrá además la interlocución con la Defensoría del Pueblo y con entidades como el Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario, Inpec.
La llegada de un penalista al ministerio es vista, según la nota de Portafolio, como una señal del perfil que el nuevo gobierno buscará imprimir en los asuntos de justicia. Esto puede incidir en el tipo de proyectos que se radiquen y en la manera como se conduzcan las negociaciones con el Congreso y con las altas cortes en temas sensibles como la colaboración con la justicia internacional o la situación de las cárceles del país.
Por la naturaleza del cargo, el ministro de Justicia debe responder ante el Congreso por sus decisiones políticas y administrativas, y su gestión es seguida de cerca por la academia, los colegios de abogados y las organizaciones de derechos humanos. La expectativa ahora se centra en conocer los primeros nombres del equipo directivo de la cartera y la agenda priorizada para los primeros meses de gobierno.
Por ahora, el siguiente paso es la posesión formal del nuevo ministro, un trámite que se realiza una vez el presidente De La Espriella presente su gabinete completo. A partir de ese momento, Cancino enfrentará retos como el hacinamiento carcelario, la congestión judicial y los proyectos de ley pendientes en el Congreso que tocan la estructura de la justicia en Colombia.
