El senador Iván Cepeda, de la bancada del Pacto Histórico, dirigió una dura crítica al presidente Abelardo de la Espriella por el reciente anuncio de Estados Unidos sobre el lanzamiento de operaciones militares desde Colombia. Según el congresista, el jefe de Estado estaría cediendo facultades políticas y jurídicas estratégicas a una potencia extranjera sin el debido aval institucional, una expresión que el legislador resumió con la frase “entrega nuestra soberanía”, según reportó Infobae.
El pronunciamiento de Cepeda se da en un contexto particularmente sensible. De la Espriella lleva apenas cinco días en el poder tras su posesión y, al mismo tiempo, el país enfrenta la emergencia derivada del terremoto ocurrido el lunes 10 de agosto de 2026. Esa doble circunstancia, una transición de gobierno reciente y una crisis humanitaria en curso, hace que cualquier decisión sobre cooperación militar internacional quede bajo un escrutinio político especialmente alto.
De acuerdo con lo expuesto por el senador en sus declaraciones, el punto central de la controversia no es la existencia misma de acuerdos de cooperación con Estados Unidos, que tienen una larga tradición bilateral, sino la forma y el alcance de los compromisos asumidos por el nuevo gobierno. Cepeda sostuvo que se estaría otorgando a una potencia extranjera el uso de bases o instalaciones en territorio colombiano para operaciones militares, sin que el Congreso ni las instancias competentes hayan sido consultados o hayan emitido un aval expreso.
En el marco institucional colombiano, cualquier autorización para que fuerzas extranjeras realicen operaciones desde el país suele requerir pronunciamientos del Congreso, en particular cuando se trata de actividades que trascienden el entrenamiento conjunto o la cooperación técnica. Esa arquitectura legal es la que, según la denuncia del senador, habría sido sorteada o desconocida por la nueva administración en esta primera semana de mandato.
La denuncia tiene implicaciones directas para la ciudadanía. Más allá del debate sobre soberanía, la presencia de operaciones militares extranjeras en territorio colombiano suele generar preocupaciones en comunidades cercanas a las bases o puntos logísticos, por posibles efectos en la seguridad local, en la economía regional y en la percepción internacional del país. En medio de la emergencia por el terremoto del 10 de agosto, esos riesgos se suman a la presión logística que ya enfrenta el gobierno nacional.
Desde el Pacto Histórico la lectura es que el nuevo gobierno llegó con una vocación de alineamiento con Washington que se refleja en decisiones concretas en materia de defensa. El senador pidió que se aclaren públicamente los términos del acuerdo con Estados Unidos y que se sometan al control político correspondiente, para que la ciudadanía conozca bajo qué condiciones se desarrollan esas operaciones.
Por ahora, la administración de De la Espriella no ha respondido de manera pública y detallada a las acusaciones de Cepeda, según el reporte de Infobae. La discusión queda instalada en el debate nacional, con un Senado atento y con la opinión pública dividida entre quienes respaldan una cooperación militar más estrecha con Estados Unidos y quienes advierten sobre el costo político y jurídico de decisiones tomadas en los primeros días de un gobierno.
Lo que sigue en las próximas horas y días es clave. Se esperan reacciones de otras bancadas, posibles citaciones al Ministerio de Defensa o de Relaciones Exteriores y, eventualmente, pronunciamientos del propio presidente De la Espriella. Todo esto ocurre mientras el gobierno debe atender simultáneamente la emergencia por el terremoto, lo que añade presión política a un gabinete que apenas comienza a rodar.
