Iván Cepeda, excandidato presidencial, lanzó una nueva advertencia sobre el gobierno que encabezará Abelardo de la Espriella. Según Infobae, el líder político afirmó que el presidente electo estaría fortaleciendo la conformación de grupos de seguridad paralelos, sin ningún vínculo con el Gobierno nacional.
De acuerdo con la información publicada por Infobae, Cepeda sostuvo que estas estructuras, al operar por fuera del control estatal, podrían dar paso a nuevas violaciones de derechos humanos. El excandidato enmarcó sus declaraciones en un contexto de creciente polarización política, marcado por la reciente jornada electoral.
La denuncia no se limita al terreno de la seguridad. Cepeda también insistió en su llamado a la desobediencia civil como mecanismo de oposición frente al gobierno entrante, una postura que ha mantenido en las últimas semanas y que ahora acompaña con estas nuevas advertencias.
El concepto de "grupos paramilitares" o de seguridad paralela remite a un debate de larga data en Colombia. Durante décadas, diferentes sectores han señalado la existencia de organizaciones armadas al margen de la Fuerza Pública, cuya actuación ha sido asociada a graves violaciones a los derechos humanos, especialmente en zonas rurales.
En el plano institucional, Colombia cuenta con unas Fuerzas Militares y una Policía Nacional bajo la dirección del Ministerio de Defensa. Cualquier actor armado que opere por fuera de ese marco queda por fuera de la legalidad, lo que implica que sus acciones no gozan de respaldo jurídico ni de control democrático.
Las declaraciones de Cepeda se producen en un momento sensible: el traspaso de poder tras las elecciones. En ese periodo, las Fuerzas Armadas suelen reafirmar su compromiso con la Constitución y con el respeto a los derechos humanos, mensajes que buscan blindar la institucionalidad frente a rumores o señalamientos de diversa naturaleza.
Para la ciudadanía, el debate toca un punto sensible: la garantía de protección en un país donde la violencia de origen paramilitar dejó profundas heridas. Organizaciones de víctimas y de derechos humanos suelen estar atentas a cualquier señal que pudiera interpretarse como respaldo o tolerancia del Estado hacia estructuras armadas ilegales.
Desde la perspectiva del excandidato, la advertencia busca alertar sobre lo que considera un riesgo para el Estado de derecho. Sus contradictores, en tanto, suelen leer este tipo de pronunciamientos como parte de una estrategia de oposición que apunta a desgastarlo antes incluso de su posesión.
Infobae no publicó, en el extracto disponible, una respuesta directa del equipo de Abelardo de la Espriella ni reacciones oficiales del Gobierno saliente o de las Fuerzas Militares. La nota se centra en las declaraciones de Cepeda y en su reiteración del llamado a la desobediencia civil.
Queda por verse si el gobierno electo o las autoridades militares se pronunciarán formalmente sobre estas afirmaciones. Mientras tanto, el tema se suma a la lista de controversias que marcan el arranque del nuevo ciclo político en Colombia.
