El senador Iván Cepeda, figura del Pacto Histórico y excandidato presidencial, calificó de “vergonzosa” la decisión del gobierno de Abelardo de la Espriella de restablecer relaciones diplomáticas con Israel. Sus declaraciones, recogidas por Infobae, marcan el primer pronunciamiento público de un líder de la oposición contra este giro en la política exterior.
Cepeda sostuvo que la reanudación de los lazos con Jerusalén constituye un retroceso en la defensa de los derechos humanos. En su lectura, la decisión contradice la posición que Colombia mantuvo en escenarios multilaterales durante los últimos años, cuando el país fue uno de los más vocales de la región frente a la situación en la Franja de Gaza.
El senador añadió que el anuncio refleja una incoherencia ética en la política exterior. A su juicio, el gobierno de De la Espriella abandona un principio que, según él, había sido transversal en la diplomacia colombiana reciente: condicionar la relación con Estados a su comportamiento frente a la población civil en conflictos armados.
La reacción opositora llega en un momento de alta sensibilidad regional. Varios países de América Latina han revisado su postura frente a Israel tras el repunte del conflicto en Medio Oriente, con decisiones que van desde el retiro de embajadores hasta llamados a investigaciones internacionales por presuntas violaciones al derecho internacional humanitario.
Desde el gobierno aún no se conocieron reacciones formales a las declaraciones de Cepeda. La Casa de Nariño no emitió, al cierre de esta nota, un comunicado que detalle los alcances del restablecimiento de relaciones ni las condiciones que, eventualmente, podrían acompañar el vínculo diplomático con el Estado israelí.
Para la oposición, el episodio abre un nuevo frente de debate en el Congreso. Legisladores del Pacto Histórico anticiparon que pedirán citaciones a la Cancillería para que explique los criterios con los que se tomó la decisión y el impacto que tendrá en la agenda de derechos humanos del país.
El restablecimiento de lazos con Israel había sido una de las cartas de campaña de De la Espriella, quien prometió en distintos escenarios públicos normalizar la relación bilateral. Con el anuncio oficial, la promesa se concreta, pero también queda expuesta a la crítica de sectores que la consideran un cambio de rumbo en la tradición diplomática colombiana.
En el plano comercial, Israel es un socio relevante para Colombia en materia de tecnología agrícola, seguridad y defensa. Sectores productivos del país han expresado en otras oportunidades su interés en mantener activos los flujos de inversión y cooperación técnica, un argumento que el gobierno podría esgrimir para defender su decisión.
Organizaciones de derechos humanos, por su parte, reiteraron su llamado a que cualquier relación con Israel incluya exigencias claras sobre el respeto al derecho internacional. Varios de esos grupos pidieron al Ejecutivo colombiano mantener una postura independiente de los intereses estratégicos de otras potencias.
Queda por verse si la Cancillería ampliará los detalles del acuerdo y si el Congreso abrirá un debate formal. Por ahora, la frase de Cepeda instaló el debate en la opinión pública y dejó planteada la pregunta sobre qué lugar ocupará la defensa de los derechos humanos en la nueva política exterior del gobierno De la Espriella.
