El senador Iván Cepeda, integrante del Pacto Histórico y excandidato presidencial, rechazó de antemano los acuerdos que el presidente Abelardo de la Espriella pueda firmar con el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio. Según el extracto de Infobae, el legislador condicionó la validez de esos convenios a que sean tramitados ante el Congreso de la República.
Cepeda sostuvo que cualquier convenio internacional que imponga obligaciones a Colombia debe surtir el trámite legislativo previsto en la Constitución. Esa exigencia no es solo formal: el Congreso evalúa si el acuerdo es compatible con el ordenamiento interno, si respeta la soberanía nacional y si genera costos fiscales o compromisos que afecten a los ciudadanos.
La advertencia del senador se conoce en un contexto de acercamiento entre el gobierno colombiano y la administración estadounidense, del que forma parte la figura de Marco Rubio como jefe de la diplomacia de ese país. Aunque el extracto no precisa los temas de la eventual agenda bilateral, Cepeda apuntó al riesgo de firmar compromisos que después terminen condicionando políticas internas en materias sensibles.
En el Congreso colombiano, los tratados internacionales deben ser revisados por las comisiones segundas de Senado y Cámara antes de pasar a plenaria. Si el texto implica nuevas cargas presupuestales, también interviene la Comisión Cuarta, encargada del análisis fiscal. El trámite puede tomar varios meses y, en muchos casos, las observaciones parlamentarias han modificado el alcance original de los acuerdos.
Para la oposición y los sectores independientes, el control previo del Congreso es una garantía frente a decisiones que se adopten en escenarios bilaterales. Para el Ejecutivo, en cambio, una exigencia demasiado rígida puede ralentizar la cooperación en temas urgentes como seguridad, migración o lucha contra el narcotráfico, que suelen requerir decisiones rápidas.
La postura de Cepeda también coloca el debate en el terreno de la soberanía. El senador ha reiterado en otras ocasiones su preocupación por lo que considera una injerencia de Washington en asuntos internos colombianos, en particular en la política antidrogas y en la lucha contra grupos armados. Esa línea argumental se mantiene ahora ante la posible firma de nuevos convenios con Rubio.
El extracto publicado por Infobae no incluye una respuesta del gobierno ni de la embajada de Estados Unidos en Colombia. Tampoco precisa fechas, lugar de un eventual encuentro, ni el temario de la agenda. La advertencia del senador queda entonces como un llamado político dirigido tanto al Ejecutivo como al Congreso, en defensa del procedimiento constitucional para la aprobación de tratados.
El siguiente paso, si la reunión bilateral se concreta, será conocer el contenido de los acuerdos firmados. A partir de ahí, el Gobierno deberá radicarlos ante el Congreso, que abrirá el debate público sobre su conveniencia, su alcance y sus efectos para el país. Mientras tanto, la advertencia de Cepeda marca la postura de la oposición frente a una diplomacia que, por ahora, se anticipa más que se concreta.
