El presidente electo Abelardo de la Espriella se impuso en 37 municipios durante la segunda vuelta, de acuerdo con los datos del preconteo difundidos tras la jornada electoral. La cifra muestra una victoria territorial fragmentada, lejos de un dominio amplio en el nivel local.
En la mayoría de esos 37 municipios la ventaja fue estrecha. Solo en uno el candidato alcanzó un porcentaje de votación tan alto como para destacar dentro del conjunto. El dato contrasta con la lectura nacional de la elección y con la distribución territorial de su contendor.
Según la información disponible, Iván Cepeda ganó en 102 de los 139 municipios catalogados como de riesgo extremo electoral. En 15 de esos 102 municipios su respaldo superó el 90 por ciento de los votos. Esa diferencia en la distribución local es uno de los elementos que más llaman la atención del balance.
La noción de riesgo extremo electoral se aplica a municipios donde las condiciones de orden público, acceso al voto o presencia de grupos armados hacen más vulnerable el proceso. Concentrar la victoria en esos territorios suele asociarse a factores como la abstención, la coacción o la tradición política local, entre otros.
En conjunto, la lectura del preconteo deja una fotografía dual. Por un lado, Cepeda obtuvo un número mayor de municipios en zonas catalogadas como de riesgo extremo, con márgenes muy amplios en varios casos. Por el otro, De la Espriella logró un número menor de municipios, pero con victorias que, en su mayoría, no fueron holgadas.
Para la ciudadanía, el resultado local tiene implicaciones directas. Quienes habitan en municipios donde la diferencia fue poca enfrentarán un gobierno nacional cuyo respaldo en su territorio no fue contundente. En los municipios donde la ventaja fue alta, el escenario es el inverso, con un electorado que respaldó al presidente electo de forma marcada.
El preconteo es una primera lectura, basada en la transmisión rápida de datos desde los puestos de votación. El resultado final, con el conteo oficial de la Registraduría, puede presentar variaciones en los porcentajes municipales, aunque no suele alterar de forma significativa la distribución de ganadores.
Queda pendiente la publicación del escrutinio oficial y el detalle por municipio. A partir de ese insumo se podrá precisar la magnitud de las diferencias y mapear con mayor exactitud las zonas del país donde el nuevo gobierno parte con mayor o menor respaldo territorial al iniciar su mandato.
