El excandidato presidencial Iván Cepeda informó, en una rueda de prensa, que convocará a sus votantes a un escenario de desobediencia civil si Abelardo de la Espriella no renuncia a la ciudadanía estadounidense antes de posesionarse como presidente de Colombia. Según la fuente, Cepeda pidió a quienes lo respaldaron en las urnas que mantengan esa postura en caso de que el presidente electo incumpla los requisitos que él considera indispensables para ejercer el cargo.
El detonante de la advertencia es la situación de doble nacionalidad del presidente electo. En Colombia, la Constitución y la jurisprudencia del Consejo de Estado han establecido que la posesión en cargos de elección popular exige la condición de ciudadano colombiano, sin que proceda la acumulación con otra nacionalidad para el ejercicio pleno de esas funciones. Cepeda ha sostenido que la doble ciudadanía genera un conflicto de intereses frente a la defensa de los intereses nacionales.
Cepeda, que compitió en la carrera presidencial por el Pacto Histórico, ya había planteado esta exigencia durante la campaña. Tras los resultados que dieron la victoria a De la Espriella, el excandidato retomó el tema y lo elevó a condición política para su reconocimiento del nuevo gobierno, según registró Infobae.
El concepto de desobediencia civil al que apeló Cepeda tiene antecedentes en Colombia en movimientos como la oposición al gobierno de Gustavo Petro en 2025, cuando distintos sectores convocaron jornadas de protesta y desconocimiento de decisiones del Ejecutivo. En esta ocasión, el excandidato no especificó la fecha ni la forma concreta de las acciones, pero dejó abierta la convocatoria a sus electores para reaccionar si el presidente electo no atiende el requerimiento.
El anuncio agrega un factor de tensión política en el arranque del período de transición. De la Espriella, abogado y figura cercana a sectores conservadores, ganó la presidencia y aún no se ha pronunciado de manera pública sobre el pedido de Cepeda, según lo reportado por la fuente. Su equipo de transición no ha emitido, hasta el momento, una respuesta formal al respecto.
Desde el punto de vista institucional, la verificación de las calidades de los presidentes electos corresponde a la Registraduría Nacional y al Congreso de la República, que en sesión plenaria toma el juramento del nuevo jefe de Estado. La doble ciudadanía no es un impedimento legal para ser elegido, pero sí puede serlo para posesionarse y ejercer el cargo, de acuerdo con la lectura mayoritaria de la Constitución.
La postura de Cepeda también abre interrogantes sobre el rol de las fuerzas políticas que no resultaron vencedoras en la elección. Si su partido y sus aliados mantienen el llamado a no reconocer al nuevo gobierno, las primeras semanas de gestión podrían transcurrir con un nivel de confrontación política poco habitual en los procesos de alternancia democrática en Colombia.
Por ahora, la pelota está en la cancha de De la Espriella. La ciudadanía espera conocer si el presidente electo aclarará su situación de nacionalidad antes de la posesión, si responderá a los pedidos de Cepeda y de qué manera planea desactivar el llamado a la desobediencia civil que ya está instalado en el debate público.
