El senador Iván Cepeda confirmó que asumirá un rol protagónico dentro de la oposición al gobierno de Abelardo de la Espriella, recién posesionado como presidente de Colombia. La declaración la dio en un acto público recogido por el diario El País, en el que afirmó que la bancada del Pacto Histórico está lista para ejercer un papel de veeduría y control político desde el Legislativo.
Cepeda, quien fuera candidato presidencial del Pacto Histórico, se distanció del tono confrontativo que caracterizó al gobierno saliente de Gustavo Petro. Según la fuente, el senador dijo que su intención es construir una oposición con argumentos y no con gritos, y planteó la necesidad de una fuerza “serena” que dialogue con la ciudadanía sin caer en provocaciones.
El anuncio se produce en un contexto de polarización política marcada por el ascenso de De la Espriella a la Casa de Nariño, catalogado por varios analistas como un giro hacia el espectro de la derecha en Colombia. La llegada del nuevo gobierno ha generado expectativa en sectores que piden reformas económicas, cambios en seguridad y ajustes a la política social implementada en los últimos años.
En el Congreso, el Pacto Histórico es una de las bancadas más numerosas y cuenta con representación en ambas cámaras. Esa ventaja aritmétrica le permite a Cepeda presidir comisiones claves y agendar debates de control político sobre los ministros del gabinete de De la Espriella, una tarea que ya adelantó durante el gobierno anterior y que ahora plantea ampliar frente al nuevo Ejecutivo.
El senador también hizo un llamado a los movimientos sociales y a la ciudadanía para que acompañen las acciones de la oposición. Según El País, pidió mantener la movilización dentro del marco de la legalidad y rechazó cualquier forma de violencia política, tanto de los simpatizantes del gobierno como de los detractores.
La estrategia de Cepeda incluye, según la fuente, una agenda legislativa enfocada en temas laborales, educativos y de derechos humanos. Su intención es promover proyectos que, según dijo, contrasten con las propuestas del gobierno de De la Espriella en áreas como la fuerza pública, la transición energética y la política exterior.
En materia de gobernabilidad, analistas consultados por distintos medios han señalado que el nuevo presidente necesitará negociar con distintas bancadas para sacar adelante su plan de gobierno. La postura de Cepeda sugiere que el Pacto Histórico no será un aliado fácil y que el Ejecutivo deberá construir mayorías coalición por coalición para cada iniciativa.
El tono mesurado del senador también marca distancia con sectores del oficialismo anterior que mantuvieron una relación tensa con los poderes Legislativo y Judicial. Esa diferencia de estilo podría abrir espacios de diálogo con gobiernistas moderados y con sectores independientes del Congreso, según interpretaron algunos analistas políticos.
Por ahora, queda pendiente la definición de los voceros de las otras bancadas de oposición, entre ellas partidos de centro y movimientos independientes que también han expresado reparos al programa de De la Espriella. En los próximos días se esperan nuevos pronunciamientos y la radicación de las primeras proposiciones de control político en comisiones del Senado.
