La congresista Jennifer Pedraza, del partido Dignidad y Compromiso, condenó este martes las reacciones de quienes critican a Joan Sebastián Durán, el colombiano asesinado por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Estados Unidos, por haber votado por Abelardo de la Espriella en las recientes elecciones. Según Pedraza, desconocer la dignidad de la víctima por su decisión electoral es, en sus palabras, algo que no tiene comparación fácil: “No se sabe qué es peor”.
El asesinato de Joan Sebastián Durán, cometido por agentes federales estadounidenses, ha generado indignación en distintos sectores políticos colombianos. El caso involucra a un ciudadano colombiano muerto en el extranjero durante un procedimiento de una autoridad migratoria, lo que ha abierto un debate sobre la protección de nacionales en el exterior y el alcance de las operaciones de control migratorio en territorio estadounidense.
Además de las declaraciones de Pedraza, la coalición Centro Esperanza, que reúne a varias fuerzas políticas de centro en Colombia, cuestionó que el vicepresidente electo José Manuel Restrepo no se haya pronunciado sobre el crimen. El cuestionamiento surge luego del encuentro oficial que Restrepo sostuvo con el secretario de Estado de Estados Unidos, en el que se abordaron temas de la relación bilateral pero, según la coalición, se omitió el caso del colombiano asesinado.
Para Centro Esperanza, resulta contradictorio que un alto funcionario del Gobierno Nacional sostenga una reunión de ese nivel con el jefe de la diplomacia estadounidense y no mencione un hecho que involucra directamente a un connacional. La coalición pidió que el Gobierno se pronuncie de manera clara sobre el caso y que se estudien las acciones diplomáticas y consulares que correspondan.
El episodio pone sobre la mesa dos debates paralelos. El primero, interno, gira en torno al respeto que merecen las víctimas de hechos violentos, sin importar su afinidad política. El segundo, de carácter internacional, cuestiona el papel del Gobierno de Colombia en la defensa de sus ciudadanos en el exterior, un compromiso que se ejerce, entre otros canales, a través del Ministerio de Relaciones Exteriores y de los consulados.
Organizaciones de derechos humanos y de migrantes han señalado en múltiples ocasiones la importancia de que los Estados de origen acompañen a las familias de nacionales que sufren violencia en el extranjero. En ese contexto, el silencio del vicepresidente electo sobre el caso de Durán alimenta la percepción de que el tema no forma parte de las prioridades de la nueva administración.
Hasta el momento, según la información disponible, el Gobierno Nacional no ha emitido un comunicado oficial detallado sobre las circunstancias del asesinato ni sobre eventuales gestiones ante Washington. La muerte de Durán sigue bajo investigación por parte de las autoridades estadounidenses, mientras que en Colombia se esperan reacciones formales del Ejecutivo entrante y del Ministerio de Relaciones Exteriores.
