La congresista Jennifer Pedraza asistió a la ceremonia de posesión del presidente Abelardo de la Espriella, pero decidió retirarse antes de que concluyera el acto protocolario. En sus primeras declaraciones, explicó que quiso estar presente por respeto a los votantes del nuevo mandatario.
Sin embargo, su permanencia fue breve. La representante señaló que se marchó por las intervenciones que se escucharon durante el evento. Esa fue la razón que expuso para no quedarse hasta el final de la ceremonia.
Tras su salida, Pedraza lanzó una advertencia pública al nuevo gobierno con una frase corta: “empiezan incumpliendo”. Con esa expresión, la congresista dejó ver su inconformidad con el rumbo que tomó el discurso o los anuncios del primer día de la administración entrante.
La posesión presidencial marca el inicio formal de un periodo de gobierno y suele reunir a los tres poderes del Estado, a invitados especiales y a delegaciones internacionales. En ese escenario, la asistencia y la retirada de un congresista suelen interpretarse como un mensaje político sobre la relación entre el Legislativo y el nuevo Ejecutivo.
Pedraza es una congresista que ha hecho carrera cuestionando decisiones del Estado en temas como la educación superior y el manejo de recursos públicos. Por eso, su presencia en una ceremonia oficial no se da por sentada, y su retiro añade un capítulo más a la lista de choques entre voces independientes y el gobierno de turno.
El episodio ocurre el mismo día en que Abelardo de la Espriella recibe la banda presidencial y empieza a ejercer como jefe de Estado. En ese contexto, cualquier reacción pública de un congresista fija el tono de la relación que tendrá el Congreso con la Casa de Nariño en los próximos meses.
Hasta ahora, la congresista no entregó un balance detallado de cuáles intervenciones le molestaron ni qué expectativa incumplida tenía. Su pronunciamiento se quedó en una crítica corta, sin propuestas concretas ni un diálogo abierto con el nuevo gobierno.
Lo que queda sobre la mesa es si habrá una conversación posterior entre la legisladora y el equipo del presidente para aclarar los hechos. También, si el gobierno responderá públicamente a la frase de Pedraza o dejará que el episodio se diluya en la agenda del primer día.
Por ahora, el dato concreto es claro: una congresista estuvo en la posesión, se retiró y cuestionó al gobierno con una frase directa. El resto lo dirán los próximos días.
