La senadora Jennifer Pedraza se refirió a la llegada de Ana María Vesga al Ministerio de Salud en el gobierno del presidente Abelardo de la Espriella. Según declaró, el país necesitaba una persona independiente de los sectores que el Ministerio debe regular y controlar.
Pedraza añadió que el ejercicio de control político sobre la nueva ministra será igual de riguroso al que se le hizo a la administración de Gustavo Petro y a su entonces ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo. Con esa comparación marcó el tono de la relación que buscará mantener con la nueva cabeza de la cartera.
La legisladora sostuvo que la nueva ministra recibe un sistema en crisis, una afirmación que recoge el diagnóstico que han hecho distintos actores del sector sobre el deterioro de la atención, las finanzas de las EPS y las deudas pendientes con hospitales y trabajadores de la salud.
El Ministerio de Salud es la entidad encargada de dirigir el sistema de salud colombiano, fijar políticas públicas en la materia y coordinar la atención de más de 50 millones de afiliados. Cualquier cambio en su titularidad suele generar expectativas sobre giros en el manejo de la crisis hospitalaria, la inspección a las EPS y el futuro de la reforma a la salud.
En las últimas semanas del gobierno saliente circularon reportes sobre demoras en pagos, cierres de servicios y reclamos de pacientes. Aunque el contenido de la nota no precisa cifras, la frase de Pedraza se suma al debate sobre la profundidad de esos problemas y la urgencia de respuestas desde la nueva administración.
La independencia frente a los sectores regulados es un punto sensible. El Ministerio debe vigilar a empresas farmacéuticas, EPS, hospitales y clínicas, y al mismo tiempo articula con gremios del ramo. Por eso Pedraza insistió en que el perfil de quien ocupe el cargo debe estar desligado de esos intereses.
Como legisladora de oposición y con trayectoria en debates sobre salud, Pedraza ha sido una de las voces más activas en las comisiones económicas y de vigilancia al Estado. Su anuncio anticipa sesiones de control, citaciones a debates y solicitudes de información durante los primeros meses de la nueva ministra.
Queda por verse cómo responderá Ana María Vesga a esa advertencia. En anteriores relevos ministeriales, los titulares designados suelen comparecer en el Congreso en sus primeras semanas para presentar su hoja de ruta y responder preguntas sobre los retos inmediatos del sector.
Por ahora, la lectura política del mensaje es clara: la nueva gestión arranca bajo la advertencia de un sistema en crisis y la advertencia de que el control desde el Legislativo será exigente desde el primer día, según reportó Infobae.
