El programa Jóvenes en Paz, dirigido a jóvenes entre 14 y 28 años, entró en una etapa de transición tras la expedición del Decreto 626 del 19 de junio de 2026, que ordenó la liquidación del Ministerio de Igualdad. Según Infobae, la operación del plan quedó en pausa mientras el Gobierno nacional define qué entidad quedará a cargo de su manejo.
Durante este periodo de transición, la entrega de recursos no se detendrá por completo. La fuente indica que solo se harán efectivos los giros pendientes que fueron rechazados por las entidades bancarias, es decir, aquellos pagos que no pudieron concretarse por motivos administrativos del sistema financiero y no por decisión del programa.
El Ministerio de Igualdad había sido la entidad responsable de articular esta estrategia, orientada a ofrecer oportunidades educativas, laborales y de formación a jóvenes en contextos de vulnerabilidad. Con su liquidación, el esquema institucional que sostenía al programa desaparece y queda en manos del Gobierno reorganizar la cadena de mando y los recursos asociados.
El Decreto 626 marca el punto de partida de un proceso de reorganización dentro del Ejecutivo. La norma no solo disuelve la cartera, sino que abre un plazo para que otras dependencias asuman las funciones que venían siendo ejercidas por el Ministerio de Igualdad, lo que incluye la atención de poblaciones específicas y la ejecución de planes sociales vigentes.
Para los beneficiarios del programa, el cambio genera incertidumbre. Los jóvenes inscritos en Jóvenes en Paz dependen de transferencias económicas condicionadas y de procesos de acompañamiento que requieren continuidad operativa. La suspensión temporal del programa afecta tanto la llegada de nuevos pagos como la posibilidad de vincular a nuevos participantes mientras no se defina la entidad sucesora.
En términos institucionales, la decisión implica que el Gobierno debe resolver en las próximas semanas preguntas clave: cuál será la dependencia encargada del programa, cómo se reasignará el presupuesto y de qué manera se garantizarán los compromisos ya adquiridos con los jóvenes que venían recibiendo los beneficios.
La liquidación del Ministerio de Igualdad se inscribe en un movimiento más amplio de reestructuración del Estado colombiano, en el que distintas carteras y entidades han sido objeto de fusión, supresión o reasignación de funciones. En ese contexto, Jóvenes en Paz se convierte en uno de los programas que deben ser reubicados administrativamente para no perder su continuidad.
Por ahora, los pagos que se realicen corresponderán exclusivamente a giros represados por rechazos bancarios, según lo reportado por Infobae. No se han anunciado nuevas convocatorias ni nuevos desembolsos hasta que se conozca la entidad que recibirá el programa y se reglamente la transición operativa.
