Juan Daniel Oviedo, exdirector del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane), afirmó que el gobierno del presidente Abelardo de la Espriella está violando la ley al anunciar que la entidad no ofrecerá más ruedas de prensa. La declaración, recogida por Infobae, reactiva el debate sobre la autonomía de las estadísticas oficiales en Colombia.
Oviedo fundamentó su crítica en la Ley de Estadísticas Oficiales, normativa que rige la producción y divulgación de datos del Estado colombiano. Según el exdirector, esta ley no solo protege la independencia técnica en la recolección de cifras, sino también en su comunicación pública, incluyendo la explicación de metodologías y las respuestas a preguntas sobre resultados sensibles.
El Dane es la entidad encargada de producir las estadísticas oficiales del país, como las cifras de inflación, pobreza, empleo y crecimiento económico. Su autonomía es clave para que los datos sean confiables y útiles para ciudadanos, empresas, inversionistas y para la toma de decisiones de política pública. Cualquier restricción a su divulgación afecta la transparencia del Estado.
La decisión de suspender las ruedas de prensa fue anunciada por el gobierno de Abelardo de la Espriella, según reportó Infobae. Aunque el extracto no detalla los motivos oficiales, la medida limita los espacios en los que periodistas y analistas pueden formular preguntas directas a los técnicos del Dane sobre los datos publicados.
La reacción de Oviedo no es nueva. Durante su gestión al frente del Dane y en escenarios posteriores, el exdirector ha defendido la necesidad de mantener canales abiertos de comunicación estadística. Su pronunciamiento se suma a las voces que piden claridad sobre cómo se divulgarán ahora los indicadores oficiales.
Para la ciudadanía, el impacto es directo: las estadísticas del Dane se usan para indexar salarios, pensiones, tarifas de servicios públicos y programas sociales como la estratificación socioeconómica. Si la metodología o los resultados no se explican con claridad, se reduce la posibilidad de que la sociedad civil y los organismos de control verifiquen la calidad de los datos.
El extracto no incluye pronunciamientos de voceros del gobierno de De la Espriella ni del actual director del Dane sobre las razones específicas de la suspensión de las ruedas de prensa. Tampoco precisa desde cuándo rige la medida ni si aplica a todas las dependencias de la entidad.
Queda pendiente conocer la respuesta oficial del gobierno y si la decisión se mantendrá o se revertirá ante el llamado de Oviedo y de otros sectores que defienden la autonomía estadística. El tema reabre la discusión sobre los límites entre la orientación política del gobierno y la independencia técnica de las entidades que producen información clave para el país.
Según Infobae, la advertencia del exdirector se centró en recordar que la transparencia estadística no es un asunto discrecional del Ejecutivo, sino un mandato legal que debe cumplirse incluso cuando los resultados generan controversia política o económica.
