El presidente Abelardo de la Espriella anunció desde Buenaventura un cambio en la destinación de Juan Manuel Muñoz. En vez de asumir la embajada de Colombia en Brasil, como se había anunciado, Muñoz quedó designado como gerente de reconstrucción del Valle del Cauca, según informó El Tiempo.
La decisión se conoce justo cuando la región enfrenta efectos acumulados de la temporada de lluvias y mantiene zonas con infraestructura vial, portuaria y de servicios afectada. El gobierno nacional había anunciado un plan de reconstrucción para el Valle, uno de los departamentos más golpeados por la ola invernal reciente en el Pacífico colombiano.
Muñoz fue gerente de la campaña del presidente De La Espriella en el departamento del Valle. Su cercanía con la región, según el contexto del anuncio, fue uno de los argumentos para reubicarlo en un cargo que requiere articulación directa con gobernación, alcaldías y comunidades, en especial en Buenaventura, principal puerto sobre el Pacífico.
La embajada en Brasil, en consecuencia, queda sin el jefe de misión nombrado hasta ahora. El gobierno aún no ha informado quién ocupará ese cargo diplomático, uno de los más sensibles de la Cancillería por el peso comercial y fronterizo de la relación con Brasil y por la dinámica con Venezuela, Ecuador y Perú.
La figura de gerente de reconstrucción suele concentrar el manejo de recursos, la contratación de obras y la coordinación con entidades como la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo, el Ministerio de Transporte y empresas de servicios públicos. Su desempeño suele medirse por la velocidad en la entrega de soluciones a las comunidades damnificadas y por la trazabilidad de los contratos.
Para el Valle del Cauca, la expectativa es que el nuevo gerente articule la atención en municipios como Buenaventura, Tumaco y los que bordean el río Cauca. La reconstrucción en esa zona incluye además el dragado del canal de acceso al puerto, la reparación de vías terciarias y el restablecimiento de acueductos.verdes afectados por los desbordamientos.
En el plano político, el movimiento se lee como un giro estratégico del gobierno: sacar a un aliado regional del servicio exterior y ponerlo al frente de un plan con alta visibilidad ciudadana. La medida deja abierta la pregunta sobre el futuro de la diplomacia en Brasilia y sobre la continuidad del esquema de reconstrucción en otras regiones del país.
El reto inmediato para Muñoz será conformar un equipo técnico en las próximas semanas, levantar un diagnóstico de daños y entregar un cronograma público de obras. Sectores productivos del Valle, exportadores y gremios portuarios estarán atentos a la velocidad con la que se ejecuten las primeras intervenciones.
