La representante Katherine Miranda, que concluye su período en el Congreso, se declaró pesimista sobre el proceso de empalme entre el gobierno saliente de Gustavo Petro y el equipo del presidente electo Abelardo de la Espriella. Así lo consignó Infobae en una publicación reciente.
De acuerdo con la congresista, el escenario adverso responde a tres factores principales. El primero es la negativa del actual Gobierno a aceptar el resultado electoral. El segundo, la proliferación de impugnaciones. El tercero, la falta de disposición para entregar la información necesaria al equipo entrante.
En su lectura, la combinación de esos tres elementos derivará en una transición fragmentada y poco técnica. Esa fue la expresión que usó para describir el tipo de empalme que, según su pronóstico, terminará produciéndose entre las dos administraciones.
El empalme es el proceso mediante el cual un gobierno saliente comparte con el entrante datos, balances y lineamientos sobre el funcionamiento del Estado. Incluye cifras de ejecución presupuestal, el estado de los ministerios, los programas en marcha y los compromisos internacionales pendientes.
En Colombia, ese ejercicio ha estado mediado en las últimas décadas por la Ley de Garantías, las normas presupuestales y los protocolos de la Casa de Nariño. Su objetivo es que el relevo presidencial no genere traumatismos en la prestación de servicios ni en la continuidad de políticas públicas.
El deterioro de un empalme afecta de manera directa a la ciudadanía. Cuando un ministerio o una entidad llega sin información consolidada al nuevo gobierno, las decisiones tardan más, los nombramientos se demoran y los programas sociales pueden quedar suspendidos durante semanas o meses.
Miranta agregó que la falta de cooperación del actual Gobierno dificulta aún más el trabajo técnico. Sin acceso a bases de datos ni a balances sectoriales, el equipo entrante queda obligado a reconstruir desde cero el panorama del Estado, un ejercicio que consume tiempo y recursos.
A la fecha de la publicación de Infobae, no se conoce un pronunciamiento oficial del equipo de transición de Abelardo de la Espriella que responda a estas declaraciones. Tampoco se ha informado sobre la instalación formal de las mesas de empalme entre las dos administraciones.
El empalme entre Petro y De la Espriella será uno de los hitos políticos de los próximos meses. Su curso dependerá del nivel de cooperación que ofrezca la Casa de Nariño y de la capacidad del equipo entrante para obtener información por vías alternas, como solicitudes formales a ministerios y entidades descentralizadas.
