Perú confirmó que su representación en la toma de posesión del nuevo presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, estará a cargo del canciller Carlos Espá. El viaje a Bogotá se realizará entre el 6 y el 8 de agosto, según el reporte de Infobae.
El anuncio se produce después de que se conociera que la presidenta de Perú, Dina Boluarte, no viajará a Colombia para la ceremonia de transmisión de mando. La decisión abre el camino a una delegación de segundo nivel en una jornada de relevos diplomáticos en la región.
La posesión presidencial en Colombia es una tradición republicana que reúne a jefes de Estado, enviados especiales y delegaciones extranjeras. La asistencia de un canciller, en lugar de la mandataria, es una fórmula habitual en la diplomacia latinoamericana cuando el jefe de Estado no puede concurrir.
El gobierno peruano no explicó de inmediato, en lo que reporta la fuente, las razones de la ausencia de Boluarte. La Cancillería de Perú ha sido, en este periodo, la voz del Ejecutivo en varios escenarios de la región, incluidos los espacios andinos y los foros multilaterales.
Colombia y Perú comparten una frontera activa y mantienen una agenda bilateral que incluye comercio, seguridad fronteriza, migración y cooperación ambiental. La designación del canciller como representante busca preservar la continuidad del diálogo diplomatico entre los dos países.
Por el lado colombiano, la transición de mando marca el inicio formal del gobierno de Abelardo de la Espriella. Según el reporte de Infobae, el nuevo presidente asumirá el cargo en la fecha prevista, con la presencia de delegaciones internacionales que se anuncian de forma escalonada.
La llegada del canciller Carlos Espá a Bogotá será una de las primeras señales del relacionamiento que el nuevo gobierno colombiano buscará con sus vecinos andinos. La Cancillería peruana, a su regreso, podría entregar un mensaje sobre el tono de la relación bilateral que se avecina.
Queda por conocer el listado completo de delegaciones extranjeras confirmadas para la ceremonia, así como los encuentros bilaterales que se podrían sostener al margen de la posesión. El gobierno de Colombia aún no ha detallado la agenda oficial del 7 de agosto.
