Durante esta semana, los ministros y directores de entidades del Gobierno nacional comparecen ante el Congreso para sustentar el presupuesto de funcionamiento de 2027. En esa maratón de citas, conocida como el "paso al tablero", quedó expuesta este miércoles la dimensión que alcanzó la burocracia en la Casa de Nariño durante los cuatro años del gobierno de Gustavo Petro.
Según el reporte recogido por Radio Hoy, la planta de personal de la Presidencia de la República registró un crecimiento del 595%, una cifra que equivale a multiplicar por casi siete el número de cargos que existían al inicio del mandato. El dato fue expuesto por las autoridades presupuestales actuales en medio de la explicación de los rubros solicitados para el próximo año.
La Presidencia de la República es la cabeza administrativa del Estado colombiano. Desde allí se coordinan las políticas de Gobierno, se articulan los ministerios y se manejan asuntos estratégicos de seguridad, relaciones internacionales y atención de emergencias, entre otros. Por eso el tamaño de su planta de empleados fija una señal sobre el modelo de gobierno que se quiso imprimir desde la Casa de Nariño.
El crecimiento del 595% no se distribuye de manera uniforme en todas las áreas. La composición de la nueva planta incluyó cargos en áreas de coordinación política, gestión territorial, comunicaciones y equipos de apoyo directo al despacho presidencial, de acuerdo con el extracto citado. El detalle por dependencia y por nivel jerárquico es parte de la información que las comisiones económicas del Congreso empiezan a revisar.
Para los ciudadanos, este tipo de cifras tiene un efecto directo en el bolsillo. Cada cargo de la planta representa salarios, prestaciones, aportes a seguridad social y costoslogísticos. Cuando una entidad del orden nacional multiplica su personal, el gasto de funcionamiento se traslada a una parte del Presupuesto General de la Nación que compite con inversión social, infraestructura y programas regionales.
La exposición ante el Congreso es el escenario formal donde ministerios y entidades justifican cada peso que piden. Las bancadas, tanto las de oposición como las de gobierno, suelen preguntar por la eficiencia, por la pertinencia de los cargos creados y por los resultados obtenidos con esos equipos. Las respuestas entregadas en este ciclo presupuestal servirán de insumo para la aprobación, el ajuste o el recorte del proyecto.
El debate también llega en un momento sensible para las finanzas públicas. Colombia cerró 2024 con un déficit fiscal elevado y un margen de maniobra reducido, según reconoció el propio Ministerio de Hacienda en meses anteriores. En ese contexto, el crecimiento de la burocracia en la Casa de Nariño se convierte en un punto de referencia para discutir dónde se ajusta el gasto y dónde se protege.
Quedan pendientes varias preguntas. El Congreso todavía debe definir si aprueba los rubros solicitados, si pide liquidaciones por dependencia y si solicita un plan de reducción gradual de la planta. También está por verse si las cifras se contrastan con las de gobiernos anteriores para dimensionar el salto real, y si la administración entrante tomará decisiones administrativas antes del cierre del ejercicio fiscal.
La fuente original de este reporte es Radio Hoy, que cubrió la jornada de sustentación presupuestal del miércoles en el Congreso. Las cifras reproducidas aquí provienen del extracto citado y pueden ser ampliadas con la publicación del proyecto de ley de presupuesto 2027 y con las audiencias públicas de las comisiones económicas.
