La Cámara de Comercio de Santa Marta para el Magdalena elevó una solicitud formal al nuevo presidente de la República para que la seguridad del departamento sea una prioridad de su gobierno. El gremio empresarial argumenta que la situación actual está golpeando directamente la inversión, el empleo y el desarrollo económico de la región, según reportó Opinion Caribe.
El Magdalena es uno de los departamentos con mayor peso económico del Caribe colombiano. Su capital, Santa Marta, concentra actividad portuaria, turística y comercial. Por eso, cuando los empresarios locales hablan de inseguridad, no se refieren solo a hechos aislados, sino al entorno cotidiano en el que operan empresas formales e informales, hoteles, restaurantes y transportadores.
La petición del gremio se enmarca en una preocupación más amplia que han expresado distintos sectores del Caribe en los últimos años. Zonas como el sur del Magdalena y corredores cercanos a la Sierra Nevada han sido escenario de disputas entre grupos armados ilegales que afectan a la población civil y a la actividad productiva.
Los empresarios piden acciones 'urgentes y articuladas', lo que apunta a una coordinación entre fuerza pública, fiscalías, alcaldías y gobernación. No basta, dicen, con operativos puntuales, sino que se requiere una estrategia sostenida que devuelva la confianza para invertir y contratar.
La solicitud llega en un momento clave: el nuevo gobierno arranca su gestión con el desafío de definir su política de seguridad en regiones históricamente golpeadas por la violencia. El Magdalena será uno de los termómetros para medir si esa política recupera la confianza del sector productivo.
Para los habitantes del departamento, las consecuencias van más allá de los indicadores económicos. Comerciantes cierran temprano, transportadores modifican rutas, turistas cancelan reservas. Cada hecho de seguridad tiene un efecto directo en los ingresos de familias que dependen del comercio, el turismo y los servicios.
El llamado del gremio se suma a voces de otros actores regionales que han pedido mayor presencia institucional. La forma en que el nuevo gobierno responda a esta solicitud será observada de cerca por el sector empresarial, las autoridades locales y la ciudadanía del Magdalena.
Por ahora, lo que queda sobre la mesa es un compromiso pendiente: convertir la petición formal en hechos verificables. La Cámara de Comercio estará atenta a las primeras decisiones del gobierno nacional en materia de seguridad para el departamento.
