La ministra de Relaciones Exteriores, Rosa Villavicencio, salió al paso de la decisión del presidente Abelardo de la Espriella de cerrar varias embajadas y consulados de Colombia en el exterior. La jefa de la diplomacia colombiana defendió la política de diversificación exterior del Gobierno de Gustavo Petro y aseguró que reducir el mapa diplomático tendrá efectos concretos.
Según el reporte de Infobae, Villavicencio sostuvo que el nuevo Gobierno “deberá afrontar las consecuencias” del cierre de las representaciones diplomáticas anunciadas por De la Espriella. La Cancillería no descartó que la decisión afecte relaciones bilaterales y servicios consulares a colombianos en el exterior.
La política exterior de diversificación, impulsada por la administración Petro, buscaba abrir mercados, atraer inversión y prestar asistencia consular a los cerca de tres millones de colombianos que viven fuera del país. La ministra enmarcó los cierres como un retroceso en esa línea de trabajo.
El Ministerio de Relaciones Exteriores recordó que cada embajada cumple funciones políticas, comerciales y de asistencia a ciudadanos. El cierre de una sede diplomática implica, entre otras cosas, la pérdida de canales directos con gobiernos extranjeros y la reducción del apoyo a colombianos en trámites, emergencias y procesos de documentación.
La ministra Villavicencio también cuestionó la oportunidad del anuncio. Señaló que el cierre de misiones diplomáticas es una decisión de largo plazo que requiere tránsito, entrega de archivos y notificación a los países receptores, por lo que consideró apresurado difundirla antes del empalme formal.
En el plano interno, voces del sector comercial y de las comunidades de migrantes han expresado preocupación por el impacto en la promoción de exportaciones y en la atención a connacionales. Varios gremios han pedido que se aclaren los criterios con los que se definió la eliminación de las representaciones.
Para el Gobierno saliente, el cierre contradice el principio de presencia diversificada en regiones como África, Asia y Europa oriental, ejes de la estrategia diplomática del cuatrienio. La Cancillería insistió en que esas apuestas daban resultados en materia de inversión y cooperación.
Por ahora, el equipo entrante de De la la Espriella no ha detallado un cronograma de cierres ni los ahorros proyectados. Tampoco se ha pronunciado sobre las observaciones de la ministra Villavicencio. El empalme entre los dos equipos será decisivo para definir el alcance real de la medida.
La controversia llega en un momento sensible para la política exterior, cuando Colombia debe asumir la presidencia pro tempore de la Comunidad Andina y negocia su ingreso a la OCDE. La forma en que se ejecuten los cierres condicionará la imagen del país ante esos escenarios multilaterales.
