La propuesta de recortar el presupuesto del Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes encendió las alertas en el sector cultural colombiano. Según reportó la Agencia EFE, trabajadores del área, artistas y gestores convocaron jornadas de protesta en varias ciudades para expresar su rechazo al ajuste, que consideran pone en riesgo programas, convocatorias y estímulos vigentes.
El Ministerio de las Culturas es la entidad encargada de formular y ejecutar la política pública cultural del país. Entre sus funciones están la protección del patrimonio material e inmaterial, el apoyo a creadores mediante becas y estímulos, y la coordinación de la Red Nacional de Bibliotecas Públicas, entre otros programas que llegan a municipios de todo el territorio.
Los gremios del sector argumentan que una reducción presupuestal limitaría la continuidad de proyectos en regiones donde la cultura cumple un papel central en la cohesión social y la economía local. Señalan que los estímulos concursables, las becas de creación y los programas de formación son los primeros renglones que se afectarían cuando hay restricciones de caja.
La inconformidad no se limita a los artistas. Gestores culturales, docentes de programas artísticos y trabajadores de entidades adscritas al Ministerio también pidieron que el Gobierno nacional reconsidere la magnitud del recorte. En sus comunicaciones, pidieron que la cartera conserve, como mínimo, la capacidad operativa que ha tenido en vigencias anteriores.
La discusión ocurre en un contexto de ajuste fiscal que el Gobierno ha justificado por la necesidad de ordenar las finanzas públicas. Las propuestas de recorte sectorial suelen debatirse en el trámite del Presupuesto General de la Nación, donde el Congreso de la República tiene la última palabra sobre las partidas finales.
Para los organizadores de las protestas, el impacto no sería solo presupuestal. Temen que el debilitamiento de la cartera cultural afecte la protección del patrimonio, la circulación de contenidos colombianos y el acceso de comunidades apartadas a procesos artísticos y de lectura. Esa preocupación ha sido reiterada en comunicados de agremiaciones y colectivos.
Desde el Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes no se había pronunciado de forma pública, al cierre de la información entregada por EFE, sobre el alcance específico de la propuesta ni sobre los mecanismos de diálogo ofrecidos al sector. El debate queda abierto en la antesala del trámite presupuestal en el Legislativo.
En las próximas semanas se esperan nuevas concentraciones y un pronunciamiento formal de los congresales de las comisiones económicas, que serán quienes estudien las partidas del sector cultura dentro del proyecto de ley de Presupuesto. Ese será el escenario donde se definirá si la propuesta de recorte se mantiene, se modifica o se retira.
