Según El Colombiano, el equipo del presidente electo Abelardo de la Espriella confirmó que, desde el jueves, la vocería de la Casa de Nariño quedará en manos de dos portavoces designados. La decisión replica el esquema estadounidense, donde el secretario de Prensa y un equipo reducido concentran los mensajes del Ejecutivo.
Hasta ahora, los gobiernos colombianos han distribuido la vocería entre varios ministros, directores de entidades y funcionarios de alto rango, cada uno con margen para fijar su propia agenda informativa. El nuevo modelo reduce ese margen y establece un filtro común antes de cualquier anuncio de carácter presidencial.
La fuente no precisa los nombres de los dos voceros ni su perfil profesional. La selección, de acuerdo con lo reportado, se haría pública en los próximos días, en la antesala del cambio de gobierno previsto para el 7 de agosto de 2026, cuando De la Espriella asuma la Presidencia.
En la práctica, cualquier declaración sobre políticas de Estado, decisiones de gabinete o posturas frente a crisis deberá pasar por estos portavoces. Los ministerios conservarían la comunicación sobre su gestión sectorial, pero los mensajes transversales se concentrarían en el equipo de vocería.
La medida también redefine el papel de la oficina de prensa de la Presidencia, que históricamente ha coordinado las ruedas de prensa, los pronunciamientos oficiales y las giras del jefe de Estado. Con dos voceros visibles, esa oficina quedaría alineada detrás de una sola línea editorial.
En Estados Unidos, el modelo de portavoces surgió como respuesta a la necesidad de mantener un mensaje unificado frente a medios de diversa naturaleza y frente a la opinión pública. En Colombia, la experiencia más cercana ha sido la de los equipos de comunicaciones de ministerios específicos, pero sin una vocería presidencial formal de este tipo.
Para los periodistas, el cambio implica un punto de contacto más claro para solicitar declaraciones del más alto nivel. Para la ciudadanía, significa que habrá un solo tono oficial en la difusión de las decisiones del gobierno, lo cual puede facilitar el seguimiento de la agenda presidencial.
Queda pendiente conocer la hoja de vida de los voceros designados, los criterios de selección y si el esquema se mantendrá durante todo el cuatrienio o se evaluará más adelante. También se desconoce si habrá vocerías regionales para atender zonas fuera de Bogotá.
Por ahora, la transición hacia este modelo de comunicación es el primer anuncio estructural del gobierno entrante en materia de relacionamiento con medios y opinión pública, según lo consignado por El Colombiano.
