El presidente Abelardo De La Espriella planteó convertir a Colombia en el primer país de América Latina nativo en Inteligencia Artificial, según el reporte de El Cronista. El anuncio se produjo al cierre de una reunión que el mandatario sostuvo con el colombiano David Vélez, fundador y figura principal del banco digital Nu, una de las fintech de mayor crecimiento en la región.
La declaración sitúa a la Inteligencia Artificial en el nivel de política de Estado, una categoría que en Colombia suele reservarse para asuntos que trascienden un periodo de gobierno y que comprometen a distintas ramas del poder público. Al elevar la IA a ese rango, el Ejecutivo busca imprimirle continuidad más allá del cuatrienio y articular esfuerzos en regulación, inversión, educación y adopción pública y privada.
El encuentro con David Vélez aporta un perfil técnico y financiero a la iniciativa. Vélez es uno de los colombianos con mayor reconocimiento internacional en el sector tecnológico. Nu, el banco que lidera, opera en Colombia desde 2020 y ha alcanzado millones de clientes en el país, lo que lo convierte en un actor relevante dentro del sistema financiero nacional. Su presencia en la mesa sugiere un interés del Gobierno en tender puentes con el ecosistema de tecnología y servicios digitales.
Convertirse en un país nativo en IA implica, en la práctica, que las decisiones de Gobierno, los servicios públicos y la regulación se piensen desde el origen sobre esta tecnología, en lugar de adaptarla después. Países como Estonia y Singapur han promovido estrategias similares, orientadas a digitalizar trámites, automatizar procesos estatales y formar talento local. En América Latina, ninguna nación ha formalizado todavía ese salto, según la referencia del presidente.
La medida llega en un momento en que la IA generativa se ha incorporado con rapidez a sectores como la banca, la salud, la educación y la justicia en la región. En Colombia ya existen aplicaciones en entidades públicas para gestión documental, análisis de datos y atención al ciudadano, aunque sin un marco unificado. Una política de Estado exigiría definir estándares de uso ético, protección de datos y rendición de cuentas, campos que hoy se rigen por normas dispersas.
Para la ciudadanía, el anuncio abre un horizonte de cambios en la forma de acceder a trámites, salud, educación y servicios financieros. También plantea preguntas sobre el impacto en el empleo, la privacidad y la capacitación digital, asuntos que cualquier estrategia nacional de IA suele abordar. El alcance concreto dependerá de los decretos, leyes y planes que el Gobierno presente en los próximos meses.
Por ahora, la fuente consultada, El Cronista, no detalla cronogramas, montos de inversión ni nombres de posibles aliados del sector privado o la academia. Queda pendiente conocer quéMinisterio coordinará la política, cómo se financiará y de qué manera se articulará con el Conpes de Inteligencia Artificial que ya venía trabajando el Gobierno nacional. La reunión con Vélez sugiere que el sector fintech será uno de los interlocutores iniciales.
El anuncio marca el tono de la agenda tecnológica del nuevo Gobierno y deja a la Inteligencia Artificial como uno de los ejes centrales del cuatrienio. La expectativa ahora se concentra en los siguientes pasos: la presentación formal de la estrategia, los proyectos de ley asociados y la respuesta del Congreso, los gremios y la academia a una apuesta que pretende reubicar a Colombia en el mapa regional de la innovación.
