El Pacto Histórico, la coalición de izquierda que llevó a Gustavo Petro a la Presidencia en 2022, se prepara para una cita interna clave. Su Congreso Fundacional, según la información disponible, servirá para escoger al presidente o presidenta del movimiento, un cargo que durante los últimos años recayó en figuras afines al actual jefe de Estado.
Dentro de la colectividad ya circulan dos nombres con peso. Un sector pide que sea el propio Gustavo Petro quien asuma la dirección del partido, una opción que generaría debate por la condición de presidente de la República. Otro sector, en cambio, impulsa al senador Iván Cepeda, una de las voces más visibles del bloque progresista en el Congreso.
La discusión llega en un momento particular para la izquierda. Tras más de tres años de gobierno, el Pacto Histórico enfrenta el reto de renovar liderazgos y proyectar su fuerza más allá de la figura presidencial. Las próximas elecciones regionales, con alcaldías, gobernaciones y concejos en disputa, aparecen como el primer escenario para medir esa reorganización.
Cepeda ha sido uno de los congresistas más activos de la bancada oficialista en temas como derechos humanos y proceso de paz. Su posible llegada a la presidencia del partido se lee como una apuesta por darle continuidad al proyecto político sin supeditarlo directamente a la Casa de Nariño.
La opción de que Petro asuma la dirección del movimiento, en cambio, refleja el deseo de un sector de mantener el control del rumbo político del oficialismo. La Constitución impide la reelección presidencial inmediata, pero no restringe la militancia partidista, lo que abre el debate jurídico y político al interior de la colectividad.
La elección de la nueva dirigencia se da, además, en un contexto de fragmentación de la oposición. Otros partidos y movimientos han cuestionado distintas decisiones del Gobierno en materias como seguridad, reforma a la salud y manejo fiscal, lo que obliga al Pacto Histórico a reconstruir un mensaje unificado.
Para los ciudadanos, lo que se decida en este Congreso tendrá efectos prácticos en las próximas jornadas electorales. Las decisiones sobre coaliciones, avales y candidatos únicos en regiones dependerán en buena medida de quién quede al frente del movimiento y de la línea que se trace desde la nueva presidencia.
Quedan varias preguntas abiertas. El Congreso Fundacional definirá no solo quién preside el partido, sino también los estatutos y la estrategia de cara a los comicios territoriales. Hasta entonces, las candidaturas de Petro y Cepeda seguirán marcando la discusión interna de la izquierda colombiana.
