El sistema pensional colombiano volvió al centro del debate tras un fallo de la Corte Constitucional sobre la reforma reciente. En su columna de El Nuevo Siglo, el analista Óscar Iván Palacio sostiene que el problema de fondo va mucho más allá de lo que ese fallo resolvió o dejó pendiente.
Palacio recuerda que Colombia convive hace décadas con un modelo de pensiones mixto. Por un lado está Colpensiones, el régimen público de prima media. Por el otro operan los fondos privados de pensiones, administrados por las AFP. Esa arquitectura, pensada en los años noventa, enfrenta hoy presiones que no existían cuando se diseñó.
Una de las tensiones centrales es el envejecimiento de la población. Cada año más colombianos alcanzan la edad de jubilación, mientras la proporción de trabajadores activos que cotizan por cada pensionado se reduce. Esa relación, según analistas del sector, compromete la sostenibilidad financiera del régimen público en el mediano plazo.
La columna también señala que la informalidad laboral sigue siendo elevada en el país. Millones de trabajadores no alcanzan las semanas de cotización exigidas para acceder a una pensión contributiva. El resultado es una cobertura baja y una alta dependencia de transferencias del Estado para adultos mayores sin jubilación.
El texto menciona el papel de la Corte Constitucional como garante de los derechos de los afiliados, pero advierte que sus decisiones tienen límites. Un fallo puede corregir un artículo o modular los efectos de una norma, pero no reemplaza la necesidad de una política de Estado que ordene las finanzas del sistema.
Para Palacio, el debate pensional debe separarse de la pelea política coyuntural. Propone mirar con atención las cifras actuariales, los flujos de caja de Colpensiones y la rentabilidad real de los fondos privados. Esos datos, afirma, muestran que el ajuste no puede seguir postergándose.
La nota deja abiertas varias preguntas. ¿Cómo se amplía la cobertura sin debilitar las cuentas públicas? ¿Qué papel deben tener los subsidios a la vejez frente a la pensión contributiva? ¿Conviene mantener el modelo dual o avanzar hacia un esquema unificado? Son interrogantes que, según el columnista, el próximo gobierno no podrá eludir.
El Nuevo Siglo publica esta columna en un momento en que el Congreso y el Ejecutivo discuten nuevas fuentes de financiamiento para la protección de la vejez. Lo que queda claro, a juicio del autor, es que el fallo de la Corte es un capítulo importante, pero no el cierre del debate pensional colombiano.
