El presidente Abelardo de la Espriella recorrió zonas afectadas por el terremoto en Pereira y calificó la situación como apocalíptica, según recoge El Heraldo. En el recorrido se reunió con autoridades locales y ofreció un balance preliminar de la emergencia.
De acuerdo con la información publicada por El Heraldo, en Pereira se han registrado 94 personas fallecidas, 259 heridas y cerca de 140.000 damnificados, equivalentes a 41.600 familias afectadas. Las cifras entregadas por el mandatario constituyen el primer reporte oficial conocido tras la visita presidencial a la ciudad.
El gobierno nacional concentra en Pereira parte de la atención de la emergencia sísmica que golpea al Eje Cafetero y zonas del occidente colombiano. La región, históricamente expuesta a sismos por su ubicación en el cinturón andino, ha enfrentado antes emergencias de gran escala, como el terremoto de 1999 que dejó destrucción en Armenia y municipios vecinos.
La presencia del presidente en el lugar tiene como propósito, según el reporte de El Heraldo, articular la respuesta del Estado con las administraciones locales. Pereira, capital del Risaralda, es la ciudad más poblada de su departamento y un centro económico y de servicios para el Eje Cafetero.
Para los habitantes de Pereira, las cifras dadas por De la Espriella dimensionan el alcance del desastre. Los 140.000 damnificados implican una parte significativa de la población urbana, lo que se traduce en necesidades inmediatas de alojamiento, agua potable, atención médica y recuperación de viviendas.
La declaración del jefe de Estado sobre el carácter apocalíptico de la escena refleja la magnitud de los daños materiales que presenció durante el recorrido. En este tipo de emergencias, el reporte presidencial suele convertirse en la base sobre la cual se activan líneas de ayuda nacional e internacional y se decretan medidas especiales como la calamidad pública o la urgencia manifiesta.
Más allá de las cifras, la visita del presidente cumple un papel simbólico y operativo: verifica sobre el terreno la capacidad de respuesta institucional y envía una señal de atención prioritaria a los ciudadanos afectados. Las reuniones con autoridades locales buscan definir quién asume qué tarea en la reconstrucción.
Queda pendiente un balance consolidado de daños en infraestructura, vivienda, vías y servicios públicos. También está por definirse la declaratoria de emergencia económica y social, herramienta constitucional que permitiría al gobierno girar recursos extraordinarios y acelerar contratos para la reconstrucción de Pereira y las zonas vecinas.
Según la fuente, el reporte oficial parte del balance entregado por el propio presidente durante su visita. El Heraldo.co publicó la declaración en el contexto del recorrido, sin que hasta el momento se conozcan pronunciamientos adicionales de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres.
