La elección de la mesa directiva del Senado es una de las primeras batallas parlamentarias que enfrenta cada nuevo gobierno. En esta oportunidad, el nombre del senador Alfredo Deluque, del Partido de la U, empieza a sonar con fuerza como posible presidente de la Corporación, según reportó Colombia.com.
El vínculo entre Deluque y Abelardo de la Espriella no es reciente. La fuente describe una relación de vieja data, tanto política como personal, construida antes del triunfo electoral del actual presidente electo. Esa cercanía es, hasta ahora, el principal capital del senador en la negociación interna por la presidencia del Senado.
El Senado de la República se instala cada 20 de julio, fecha en la que se renueva la mesa directiva para el periodo legislativo de un año. La presidencia del Senado no solo ordena la agenda del Congreso, también influye en el trámite de proyectos, en el debate de control político y en el relacionamiento del Ejecutivo con las altas cortes.
La puja por la mesa directiva suele ser un termómetro de las mayorías con las que arranca el gobierno. Aunque el presidente electo aún no posesiona a sus ministros, los movimientos en el Congreso empiezan a delinear el mapa de apoyos. En ese tablero, un aliado con silla en la primera vicepresidencia del Senado tiende a garantizar fluidez en los proyectos del Ejecutivo.
Para el ciudadano del común, lo que se defina en la elección de la mesa directiva tiene efectos prácticos. De esa composición depende, en buena medida, la velocidad con que pasen las reformas, la prioridad de los debates de control y el tono de los enfrentamientos entre gobierno y oposición. Por eso cada nuevo periodo legislativo abre una ronda de negociaciones previas entre las bancadas.
La candidatura de Deluque se da en un contexto donde el Partido de la U, colectividad a la que pertenece el senador, ha mantenido históricamente una postura de independencia frente a los gobiernos de turno, aunque con alianzas puntuales. La fuente no detalla si esa colectividad ya cerró un respaldo formal al candidato, pero sí señala que su nombre toma protagonismo en la negociación.
Desde el lado de la oposición y de otras bancadas independientes, la elección de la mesa directiva suele servir para fijar posiciones de cara al primer año de gobierno. Es habitual que partidos de oposición negocien sillas en la segunda o tercera vicepresidencia, o que condicionen apoyos a compromisos de agenda legislativa.
Por ahora, según Colombia.com, la definición no está cerrada. Queda pendiente confirmar si Deluque será el candidato único de las mayorías, si habrá competencia interna o si otras figuras del Senado entran en la disputa. La instalación del Congreso el próximo 20 de julio será el momento en que esa incertidumbre se resuelva en el recinto.
El observatorio seguirá de cerca los movimientos previos a esa fecha, dado que la composición de la mesa directiva del Senado es una de las variables que marca el pulso entre el gobierno de Abelardo de la Espriella y el Congreso durante el arranque de su mandato.
