Las Autodefías Conquistadores de la Sierra Nevada (ACSN) hicieron pública una solicitud al presidente electo Abelardo de la Espriella para que reactive los diálogos de paz antes de su posesión. En su comunicado, el grupo armado pidió al futuro jefe de Estado que escuche las voces de los territorios, según reportó Infobae.
El pronunciamiento se conoce días después de que De la Espriella lanzara un ultimátum a las organizaciones ilegales. El mandatario electo advirtió que estos grupos tienen un mes para someterse al Estado de derecho, un plazo que empezó a correr tras su elección como presidente de Colombia.
Las ACSN son un grupo armado que opera en la Sierra Nevada de Santa Marta, una región que comparten los departamentos de Magdalena, Cesar y La Guajira. Su presencia ha sido tema de discusión pública por las afectaciones a comunidades campesinas e indígenas que habitan esa zona del Caribe colombiano.
El pedido del grupo coincide con un momento clave de transición. De la Espriella se prepara para asumir la presidencia y aún no ha definido públicamente la totalidad de su equipo de gobierno, ni la línea que seguirá en materia de seguridad y de política de paz.
El contraste entre el ultimátum del presidente electo y la solicitud de las ACSN abre un interrogante sobre cuál será la postura oficial del nuevo gobierno frente a los grupos armados. Una parte del debate gira en torno a si habrá espacio para conversaciones formales o si la vía será exclusivamente la sometimiento individual y colectivo a la justicia.
En la historia reciente de Colombia, distintos gobiernos han combinado acercamientos con grupos armados con operativos de fuerza. El balance entre esos dos enfoques ha variado según la administración y el momento político, y suele ser uno de los temas más sensibles al inicio de cada mandato.
Para los habitantes de la Sierra Nevada y de otras zonas afectadas por la presencia de grupos armados, la definición de esa política tiene efectos directos. Las comunidades organizadas y los pueblos indígenas han pedido en distintas oportunidades ser tenidos en cuenta en cualquier proceso de diálogo o de sometimiento.
La petición de las ACSN se produce, según Infobae, antes de la fecha de posesión del nuevo presidente. Por ahora no se conoce una respuesta pública del presidente electo ni de su equipo de transición sobre si accederán a evaluar un eventual proceso de diálogo con ese grupo.
Lo que queda en el aire es cómo se articulará el plazo de un mes anunciado por De la Espriella con solicitudes como la de las ACSN. Esa decisión marcará la línea inicial del nuevo gobierno en uno de los frentes más delicados de la administración pública.
