El próximo jueves 7 de agosto varias ciudades colombianas suspenderán la circulación de vehículos particulares y motocicletas con motivo de la posesión presidencial de Abelardo De La Espriella. La jornada se enmarca en los protocolos de seguridad y movilidad que las alcaldías despliegan ante eventos de carácter nacional que concentran a autoridades, invitados y ciudadanos en el centro de las ciudades.
En Cúcuta, capital de Norte de Santander, la medida central es la restricción del parrillero en moto. La prohibición se extenderá hasta el 8 de agosto, según reportó El Tiempo, y aplica a las motocicletas que circulen con un segundo ocupante durante esas fechas. La decisión busca reducir el uso de estos vehículos en zonas cercanas a los dispositivos de seguridad instalados para la jornada.
En Cali, la alcaldía tomó una ruta distinta. En lugar de decretar una restricción general de circulación, habilitó transporte público gratuito para los habitantes de la ciudad. La medida facilita la movilidad cotidiana de los caleños sin afectar sus desplazamientos laborales ni escolares, y al mismo tiempo contribuye a descongestionar las vías durante el día de la posesión.
Las jornadas de día sin carro y sin moto son una figura conocida en Colombia. Las alcaldías las decretan de manera periódica para reducir emisiones, mejorar la calidad del aire y promover el uso del transporte masivo. En esta ocasión, la motivación es principalmente logística y de seguridad, dado el despliegue institucional que acompaña una ceremonia de transmisión del mando presidencial.
El Distrito de Bogotá también suele decretar este tipo de jornadas. La alcaldía capitalina evalúa las condiciones de movilidad, calidad del aire y logística antes de fijar una fecha, por lo que cualquier pronunciamiento oficial se conoce a través de los canales del Distrito. Hasta ahora, la nota de El Tiempo no reporta una decisión similar para Bogotá en esa fecha.
La figura de día sin carro y sin moto fue incorporada por la legislación colombiana como un instrumento de gestión ambiental y urbanística. Su aplicación no se limita a la posesión presidencial: ciudades como Medellín, Bucaramanga y Barranquilla también la utilizan para mitigar picos de contaminación o para acompañar eventos masivos.
Para los ciudadanos, las medidas tienen efectos prácticos inmediatos. Quienes usan moto como medio de transporte en Cúcuta deberán planificar sus desplazamientos sin parrillero durante esos dos días, lo que afecta a familias, mensajeros y trabajadores que usualmente llevan acompañante. En Cali, en cambio, la gratuidad del transporte público representa un alivio para el bolsillo de los usuarios del sistema masivo.
En materia de seguridad, el dispositivo que acompaña una posesión presidencial incluye cierre de vías en el centro de la ciudad sede, despliegue de fuerzas de seguridad, restricciones de acceso a zonas aledañas al Capitolio o al lugar de la ceremonia, y coordinación con la Policía de Tránsito. Las medidas de restricción vehicular forman parte de ese engranaje.
Quedan pendientes algunos anuncios oficiales. Las alcaldías de otras ciudades capitales podrían sumarse en las próximas horas con medidas similares. También se esperan los decretos formales que especifiquen horarios, excepciones y sanciones por incumplimiento en Cúcuta y Cali.
Según la fuente consultada, El Tiempo, las decisiones ya adoptadas en Cúcuta y Cali son las primeras confirmaciones públicas en torno a la jornada del 7 de agosto. Cualquier ampliación del esquema de restricción vehicular se conocerá a través de los comunicados oficiales de cada administración municipal.
