El presidente electo Abelardo de la Espriella designó esta semana a Mauricio Gaona, abogado constitucionalista, como embajador de Colombia ante la Organización de las Naciones Unidas. El nombre fue confirmado por el propio jefe de Estado, de acuerdo con la información publicada por El País.
La elección llega apenas unos días después de que el entonces candidato reiterara en su campaña electoral que Colombia no tendría representación ante el organismo multilateral. El compromiso fue uno de los puntos explícitos de su discurso ante el electorado y se mantuvo en los cierres de campaña previos a las elecciones.
Mauricio Gaona es un abogado especializado en derecho constitucional, con trayectoria en el ámbito académico y litigio ante altas cortes colombianas. Su perfil, ajeno al servicio diplomático de carrera, marca una excepción frente a la práctica habitual de nombrar funcionarios de la Cancillería para ese tipo de representaciones.
La representación ante la ONU en Nueva York es una de las misiones diplomáticas más sensibles para cualquier gobierno colombiano. El embajador tiene la vocería del país en la Asamblea General, en el Consejo de Seguridad cuando corresponda y en los organismos del sistema de Naciones Unidas. Desde ese cargo se negocian posiciones en temas de paz, derechos humanos, ambiente y comercio.
La decisión introduce un cambio de rumbo en la política exterior anunciada por el presidente electo. Hasta ahora, los señalamientos durante la campaña apuntaban a una postura de mayor distancia frente a los organismos multilaterales, en sintonía con discursos críticos hacia instancias internacionales que han sido frecuentes en sectores de la derecha colombiana.
El contraste entre la promesa electoral y la decisión actual abrió una ronda de reacciones en distintos sectores políticos y académicos. Analistas consultados por El País calificaron el giro como una contradicción entre el discurso de campaña y el ejercicio de gobierno. Otros han señalado que la designación muestra un reconocimiento de la relevancia del multilateralismo para la política exterior colombiana.
El Senado de la República deberá evaluar y aprobar la hoja de vida del embajador, como ocurre con todo jefe de misión diplomática. Ese trámite será el primer termómetro político del nuevo gobierno en el Congreso, donde el presidente electo obtuvo el apoyo de distintas bancadas en las pasadas elecciones, aunque no cuenta con mayoría propia.
Por ahora, el Gobierno de transición y el equipo del presidente electo no han emitido un comunicado oficial que explique el giro respecto a la promesa de campaña. Queda pendiente conocer los lineamientos de política exterior que el nuevo gobierno llevará a la Asamblea General de la ONU, cuya sesión ordinaria de alto nivel se celebra cada año en septiembre.
La decisión marca el inicio formal de la transición en materia de relaciones exteriores. En las próximas semanas se esperan más designaciones en el gabinete de Cancillería y en otras misiones estratégicas, como la embajada ante la OEA y la representación ante la Unión Europea.
