El Pacto Histórico anunció su intención de promover una moción de censura contra el ministro de Defensa, luego de que se conociera un bombardeo en el departamento de Guaviare. La información fue reportada por la fuente consultada y se enmarca en la reciente disputa política entre la oposición y el gobierno del presidente Abelardo de la Espriella.
La movida se produce pocos días después de la moción de censura contra el ministro de Vivienda, que no prosperó. Con ese antecedente inmediato, la oposición vuelve a activar el mecanismo constitucional que permite a las cámaras exigir la renuncia de un ministro.
La moción de censura está regulada en la Constitución y en la ley. Para que prospere debe obtener la mayoría absoluta en la cámara donde se presente, es decir, más de la mitad de los votos de los integrantes de esa corporación. Hasta ahora no se conoce el texto definitivo de la nueva solicitud ni la fecha del debate.
El bombardeo en Guaviare que motiva la petición es el hecho central que la oposición pone sobre la mesa. Las operaciones militares en esa región del oriente colombiano han sido recurrentes dentro de la estrategia de seguridad contra grupos armados y estructuras dedicadas al narcotráfico que hacen presencia en la zona.
Desde la oposición, el argumento es que el operativo exige explicaciones del titular de la cartera de Defensa. Los sectores afines al gobierno, en tanto, han sostenido en otras oportunidades que las Fuerzas Militares actúan en el marco del ordenamiento jurídico y que el Congreso debe respetar la independencia de las operaciones.
El Ministerio de Defensa tiene a su cargo la conducción de la política de defensa y seguridad nacional, y responde ante el Congreso por los hechos relevantes que ocurren en el marco de las operaciones militares. Por eso un bombardeo con consecuencias verificables puede ser materia de control político.
Para la ciudadanía, el debate importa porque involucra dos temas sensibles. Por un lado, la relación entre el control civil sobre las Fuerzas Militares y la autonomía operativa. Por el otro, los efectos humanitarios y de orden público que pueda tener un bombardeo en un departamento como Guaviare, con presencia de comunidades y de grupos armados.
El gobierno del presidente De La Espriella queda a la espera de la radicación formal del documento y de la decisión del Congreso. Si la moción se vota y se aprueba, el ministro debe renunciar. Si se vota y se rechaza, el ministro continúa en el cargo y la oposición queda en libertad de repetir el intento en otra ocasión.
Por ahora, lo que está sobre la mesa es una nueva pulseada política en el Legislativo, con la particularidad de que llega cuando aún está fresca la votación reciente contra el ministro de Vivienda. El resultado de ese episodio suele citarse como referencia sobre la capacidad real de la oposición para mover las mayorías.
