El presidente electo Abelardo de la Espriella afirmó que el actual jefe de Estado, Gustavo Petro, junto con el senador Iván Cepeda, estarían adelantando lo que calificó como un golpe de Estado. La declaración fue recogida por La FM y replicada en distintos espacios digitales durante las últimas horas.
En su pronunciamiento, De la Espriella hizo un llamado directo a las Fuerzas Armadas. Pidió a los militares y policías proteger la Constitución y, en consecuencia, desobedecer cualquier orden impartida por Petro que, a juicio del presidente electo, contradiga el texto constitucional.
La petición se conoce en un momento de alta tensión entre el gobierno saliente y el equipo del presidente electo. Según la fuente, De la Espriella señaló que las Fuerzas Armadas deben actuar como garantía del orden constitucional frente a lo que considera maniobras del Ejecutivo para desconocer el resultado electoral.
El artículo 217 de la Constitución establece que la Fuerza Pública no es deliberante y debe cumplir la Constitución y la ley. También dispone que el presidente de la República es el comandante supremo de las Fuerzas Armadas. Esa doble condición suele ser invocada en coyunturas donde un gobernante de turno y un presidente electo discrepan sobre el rumbo institucional.
El trasfondo de la declaraciones es la transición de mando. Petro entregó el poder el 7 de agosto de 2026, según el calendario previsto por la Constitución, y De la Espriella asumió como primer presidente del nuevo periodo. En las semanas previas se habían registrado cruces de mensajes entre ambos equipos sobre el alcance de las facultades del saliente durante la empalme.
La figura del golpe de Estado ha sido usada con frecuencia en la política colombiana cuando un actor denuncia que otro pretende alterar el orden constitucional. En esta ocasión, la acusación proviene del presidente electo y se dirige contra el gobierno que aún no ha terminado su periodo, lo que invierte la dirección habitual de ese tipo de denuncias.
La FM no reportó en el extracto una respuesta oficial del gobierno de Petro ni del senador Cepeda al momento de la declaración. Tampoco se conocieron reacciones públicas de los comandos generales de las Fuerzas Militares o de la Policía Nacional sobre la solicitud de desobediencia formulada por De la Espriella.
El llamado a desobedecer órdenes directas del comandante supremo de las Fuerzas Armadas es un hecho sensible dentro del ordenamiento colombiano. La cadena de mando militar depende del Ministerio de Defensa y de la Casa de Nariño, por lo que un pronunciamiento de esa naturaleza suele abrir debate sobre el rol de la Fuerza Pública en escenarios de crisis institucional.
La fuente tampoco detalla pruebas concretas que sustenten la acusación de golpe de Estado. De la Espriella se limitó, según la nota de La FM, a describir una conducta atribuida a Petro y Cepeda sin presentar documentos ni soportes específicos ante la opinión pública.
Queda por verse si el pronunciamiento tendrá repercusiones en la transición, en la relación del nuevo gobierno con la cúpula militar y en la dinámica entre el Ejecutivo saliente y el entrante. La Corte Constitucional, el Consejo de Estado y la Jurisdicción Especial para la Paz son algunos de los escenarios donde eventuales disputas sobre el alcance del poder presidencial podrían dirimirse.
