El documento fue entregado formalmente en las últimas horas por el jefe de Estado y su fórmula vicepresidencial, según reportó El Colombiano. El 'Libro de la Verdad' tiene 135 páginas y reúne un conjunto de denuncias sobre lo que sus autores describen como hechos de corrupción durante la administración de Gustavo Petro. La radicación se hizo ante la Fiscalía General de la Nación, la Procuraduría General de la Nación y otros entes de control.
De la Espriella, quien asumió la Presidencia tras las elecciones recientes, ha sostenido desde su campaña que una de sus prioridades es esclarecer las irregularidades que, a su juicio, quedaron pendientes de investigación en el período anterior. Con la entrega del documento, el nuevo gobierno busca que los organismos competentes abran las pesquisas correspondientes sobre cada uno de los hechos reseñados.
El vicepresidente José Manuel Restrepo acompañó la radicación. Restrepo, exministro de Hacienda y figura técnica reconocida en el escenario económico, aporta al proceso su experiencia en el manejo de cifras y contratación estatal, según ha trascendido en distintos análisis sobre su perfil. Su presencia en la entrega del libro refuerza el carácter institucional que el nuevo gobierno quiso darle al trámite.
La figura del 'Libro de la Verdad' no es nueva en la política colombiana. A lo largo de las últimas décadas distintos líderes han entregado compendios similares ante la Fiscalía para activar investigaciones o presionar a los organismos de control. Lo que distingue a este texto es el momento en que se presenta: a pocos días del inicio formal del mandato, lo que sugiere que la lucha contra la corrupción fue planteada desde el primer día como una línea central de la administración.
Para los ciudadanos, la radicación del documento tiene una implicación concreta: si la Fiscalía y la Procuraduría abren líneas de investigación, podrían producirse llamados a indagatoria, compulsas de copias a otras entidades y, eventualmente, acusaciones formales. Ese recorrido puede tomar meses o años, y durante ese tiempo los mencionados tendrán derecho a ejercer su defensa en el marco del debido proceso.
El gobierno Petro, por su parte, ha rechazado en repetidas ocasiones las acusaciones de corrupción sistémica y ha sostenido que los señalamientos responden a motivaciones políticas. Con la llegada de De la Espriella a la Casa de Nariño, esa narrativa cambia y ahora el Ejecutivo pasa a ser quien pone las denuncias sobre la mesa, lo que reconfigura la dinámica entre las ramas del poder y los organismos de investigación.
El Colombiano publicó el documento completo en formato PDF, lo que permite a cualquier ciudadano revisar las 135 páginas y verificar los nombres, cifras y casos mencionados. Esta decisión editorial fue destacada por sectores que pidieron transparencia y criticada por quienes consideran que se exponen investigaciones sin el debido filtro judicial.
Quedan varios pasos por delante. La Fiscalía deberá evaluar si los hechos relatados encajan en tipos penales existentes y si hay mérito para abrir investigaciones formales. La Procuraduría, a su vez, puede iniciar indagaciones disciplinarias contra servidores públicos que hayan ocupado cargos durante el período mencionado. Mientras tanto, el nuevo gobierno podrá sumar nuevas denuncias al mismo expediente o abrir otros paralelos.
