El senador Iván Cepeda, uno de los rostros más visibles de la oposición en Colombia, aseguró que el gobierno nacional está en camino de convertirse en un “nuevo gobierno paramilitar”. La declaración la entregó al referirse a los primeros proyectos que el Ejecutivo ha puesto sobre la mesa en materia de orden público, según registró el portal Minuto60.
La frase más fuerte de Cepeda se refiere al anuncio sobre el regreso del Esmad, el escuadrón móvil antidisturbios de la Policía Nacional. Ese cuerpo había sido suspendido como parte de las reformas a la fuerza pública que se discutieron en el período anterior y que incluyeron el cuestionado procedimiento durante las protestas del año 2021.
Para Cepeda, reincorporar al Esmad en su esquema tradicional envía una señal contraria a las recomendaciones de organismos de derechos humanos. El senador recordó que distintas instancias internacionales han pedido reformas profundas en la forma como se manejan las manifestaciones en el país, tras denuncias de uso excesivo de la fuerza.
El señalamiento del legislador opositor se suma a la polémica por el rumbo que está tomando la política de seguridad del gobierno. Sectores cercanos al Ejecutivo han defendido el regreso del Esmad argumentando que se necesita una fuerza capacitada para controlar el vandalismo y proteger a la ciudadanía durante las protestas.
En su declaración, Cepeda enmarcó la decisión dentro de un patrón más amplio. Aseguró que el gobierno está retomando viejas prácticas que, a su juicio, desdibujan la separación entre fuerza pública y grupos ilegales. Esa lectura es la que lo llevó a hablar abiertamente de un gobierno con rasgos paramilitares.
La controversia llega en un momento sensible. El país atraviesa una seguidilla de hechos de violencia en distintas regiones, con presencia de grupos armados, disputas por economías ilegales y asesinato de líderes sociales. En ese contexto, cualquier decisión sobre el manejo del orden público adquiere un peso especial.
El gobierno, por su parte, no respondió de inmediato a la calificación de Cepeda. Funcionarios citados por el mismo portal han defendido que el regreso del Esmad se hará con protocolos actualizados y con énfasis en la protección de los derechos de los manifestantes.
Organizaciones de derechos humanos, que históricamente han documentado abusos del escuadrón, también están pendientes del proceso. Algunas han pedido que cualquier reactivación venga acompañada de cambios verificables en la formación, los protocolos de actuación y los mecanismos de control disciplinario.
El debate sobre el Esmad se suma a otros puntos pendientes entre el gobierno y la oposición. Temas como la reforma a la fuerza pública, la seguridad en las regiones y el cumplimiento de los acuerdos siguen abiertos y prometen marcar la agenda legislativa del periodo que comienza.
Por ahora, la frase de Cepeda queda en el terreno político, mientras la ciudadanía observa cómo se concreta el regreso de un cuerpo policial que durante años fue motivo de disputa entre el Estado, los manifestantes y los organismos de derechos humanos.
