La solicitud para reconocer la personería jurídica de Defensores de la Patria fue radicada ante el Consejo Nacional Electoral, según reportó la prensa. Con ese movimiento, Abelardo de la Espriella, abogado y figura de la opinión pública, busca consolidar una plataforma política propia de cara a los próximos comicios presidenciales.
La personería jurídica es el reconocimiento legal que el CNE otorga a los movimientos y partidos políticos para que puedan actuar como actores válidos dentro del sistema electoral colombiano. Sin ese aval, una agrupación no puede inscribir candidatos, recibir aportes ni aparecer en el tarjetón, aunque sí puede hacer proselitismo y recoger firmas bajo otras figuras.
De la Espriella ganó visibilidad nacional como comentarista y panelista en medios de comunicación, donde se posicionó como una voz crítica frente al gobierno de Gustavo Petro. Esa exposición le permitió acumular un capital político que ahora busca traducir en una estructura partidista, con la mira puesta en la campaña presidencial de 2026.
La decisión del CNE sobre si concede o no la personería a Defensores de la Patria depende de varios requisitos: la verificación de los estatutos, la certificación de los fundadores, la confirmación de mecanismos de democracia interna y el cumplimiento de los topes y reglas de financiación. Ese proceso suele tomar varias semanas o meses, según la carga administrativa del organismo.
En el calendario electoral colombiano, los movimientos que aspiren a presentar candidatos a la Presidencia o al Congreso deben contar con el reconocimiento jurídico dentro de los plazos que defina la Registraduría para cada elección. La fecha límite para inscribir candidaturas a la primera vuelta presidencial suele ubicarse hacia finales de enero del año de la elección, lo que fija un horizonte claro para los movimientos que están en formación.
La figura de De la Espriella no es nueva en la arena electoral. En los últimos años ha sido uno de los rostros visibles de la oposición al gobierno Petro, primero como influenciador y columnista, y después como posible candidato. Defensores de la Patria sería el vehículo para que esa vocación de oposición se traduzca en una oferta electoral formal.
Para la ciudadanía, el movimiento representa una nueva opción en un escenario de derecha y centroderecha que en Colombia ha estado fragmentado en varias colectividades. La consolidación de un nuevo partido o movimiento puede ampliar el espectro de candidatos, pero también exigir recursos y estructura territorial, dos elementos que suelen ser el talón de Aquiles de las agrupaciones recién creadas.
El siguiente paso tras la radicación será la revisión documental por parte del CNE y, de ser aprobada, la inscripción del movimiento en el registro de organizaciones políticas. Mientras eso ocurre, Defensores de la Patria podrá continuar con su actividad pública, recolección de adhesiones y promoción de su líder, a la espera de la decisión del organismo electoral.
