Sofía Petro volvió a pronunciarse sobre el gobierno de Abelardo de la Espriella. En esta ocasión, según consignó Colombia.com, dirigió su crítica hacia una aparición pública del presidente en la que se le vio con un arma. Sus declaraciones reavivan el debate sobre el estilo de comunicación del Ejecutivo en sus primeros meses.
La afirmación central de Sofía Petro fue comparar esa imagen con lo que ella misma calificó como lo más parecido al chavismo. Con esa frase buscó contrastar el uso simbólico de las armas por parte de un jefe de Estado con el de gobiernos que suelen proyectar fuerza desde la figura presidencial. El paralelo, por su carga política, generó reacciones dividas en redes sociales y medios.
En América Latina, los presidentes suelen aparecer en actos oficiales sin portar armas de fuego. La excepción más recordada es la de Hugo Chávez en Venezuela, cuyas apariciones con uniforme militar y arma corta quedaron registradas en fotografías y videos ampliamente difundidos. Ese referente es el que, según la publicación, mencionó Sofía Petro al comparar la postura del actual presidente colombiano.
La Presidencia de la República no había emitido, al momento de la nota de Colombia.com, una respuesta pública a las declaraciones de Sofía Petro. Tampoco se conocieron pronunciamientos de otros miembros del gabinete sobre el tema. El silencio oficial deja abierta la expectativa sobre si el gobierno reaccionará formalmente a las críticas.
En Colombia, el porte y uso de armas por parte de servidores públicos está regulado por normas de seguridad presidencial. Los esquemas de protección asignados a los mandatarios incluyen personal armado autorizado, y al presidente se le asigna un dispositivo de seguridad institucional. Las apariciones con arma en la mano suelen responder a momentos protocolares o demostrativos, y cada Administración define el tono de esos gestos.
El episodio se suma a otras intervenciones públicas de Sofía Petro sobre el gobierno de Abelardo de la Espriella. Desde el inicio de la Administración, la hija del ex presidente Gustavo Petro ha mantenido una presencia activa en redes y medios, en los que fija posiciones sobre distintas decisiones del Ejecutivo. Esa interlocución convierte sus declaraciones en un termómetro informal de la oposición al gobierno actual.
En el terreno político, la comparación con el chavismo tiene un peso simbólico particular en Colombia, un país que durante años sostuvo una línea diplomática crítica hacia el gobierno de Venezuela. Usar ese término en una discusión interna suele activar el debate sobre el rumbo ideológico del gobierno, aunque las partes discrepen sobre su pertinencia.
Por ahora, el cruce de declaraciones queda a la espera de una posible respuesta oficial desde la Casa de Nariño. Si el gobierno responde, el intercambio podría escalar en los próximos días. Si guarda silencio, la frase de Sofía Petro seguirá circulando como uno de los cuestionamientos más recordados al estilo presidencial en este inicio de mandato.
