Durante el encuentro de empalme celebrado en Neiva, mandatarios locales del Huila entregaron al presidente electo Abelardo de la Espriella un documento con las necesidades más apremiantes del departamento. La reunión marca el inicio formal de la transición en temas clave para la región surcolombiana.
El punto más sensible del encuentro fue la situación de orden público. Los asistentes identificaron como amenaza principal a los cabecillas conocidos como alias Calarcá e 'Iván Mordisco', señalados por las autoridades como líderes de estructuras armadas ilegales que operan en zonas rurales del sur del país. La Gobernación solicitó al próximo gobierno acciones concretas para reducir la presencia de esos grupos.
Además del componente militar, los pedidos incluyeron el fortalecimiento de la Fuerza Pública. Alcaldes y el gobernador pidieron más pie de fuerza, mejor dotación y articulación entre Ejército, Policía y Fiscalía para enfrentar la extorsión, el secuestro y los ataques contra la población civil en municipios históricamente afectados por el conflicto.
En materia de infraestructura, el departamento expuso el atraso en vías terciarias y proyectos estratégicos de conectividad. Varias carreteras que comunican municipios productores agrícolas con la capital neivana llevan años sin mantenimiento, lo que encarece el transporte de café, cacao y productos agropecuarios hacia los centros de consumo.
El sector salud también quedó en la mesa de prioridades. La red hospitalaria del Huila, tanto en la capital como en municipios, atraviesa dificultades financieras por deudas de las EPS y por la baja ejecución de recursos. Los mandatarios pidieron al gobierno entrante apoyo para estabilizar los hospitales y garantizar la atención a comunidades rurales.
Durante el empalme, la Gobernación insistió en la necesidad de revisar las regalías y los recursos del Presupuesto General de la Nación que llegan al departamento. El Huila, productor de hidrocarburos y café, busca mayor autonomía presupuestal para ejecutar proyectos de impacto regional sin depender exclusivamente del orden nacional.
El presidente electo escuchó a los delegados y, según el reporte de la fuente, asumió el compromiso de evaluar cada punto con su equipo de transición. La idea es construir una hoja de ruta que priorice las inversiones en infraestructura, salud, vías y seguridad durante los primeros meses de su administración.
El encuentro en Neiva se suma a los empalmes que el equipo del presidente electo adelanta en otros departamentos. La transición se concentra ahora en levantar un diagnóstico territorial que oriente las decisiones del nuevo gobierno en las regiones más afectadas por el conflicto armado y por el abandono estatal.
Para los ciudadanos del Huila, las demandas elevadas a Neiva se traducen en necesidades cotidianas: más presencia policial en zonas rurales, carreteras en buen estado, hospitales sin deudas y respuestas frente a las estructuras armadas que extorsionan a campesinos y comerciantes. El cumplimiento de esos compromisos será medido por la opinión pública regional durante los primeros meses del nuevo mandato.
