Richard Francis, director de Deuda Soberana de la calificadora Fitch, enumeró los puntos que la firma seguirá con lupa durante los primeros 100 días del gobierno de Abelardo de la Espriella. Según lo recogido por Bloomberg Línea, el foco estará en el plan de gobierno, una posible reforma tributaria, el ajuste del gasto público y la financiación de la reconstrucción tras el reciente terremoto.
Fitch es una de las tres grandes agencias internacionales que mide el riesgo crediticio de los países. Su opinión influye en la percepción de inversionistas, en el costo al que Colombia se endeuda en los mercados externos y en la confianza de los tenedores de bonos. Por eso, cada movimiento del nuevo gobierno en materia fiscal y económica queda bajo observación inmediata.
El primer eje que la agencia destacó es el plan de gobierno. Fitch quiere conocer la hoja de ruta concreta que presentará De la Espriella: qué sectores priorizarán recursos, cómo se financiarán las promesas de campaña y qué señales enviará el Ejecutivo a los mercados en las primeras semanas.
El segundo eje es la reforma tributaria. El país arrastra un déficit fiscal que ha sido motivo de ajustes previos en la calificación. Una reforma que aumente ingresos o modifique la estructura de impuestos puede cambiar la lectura que hacen las calificadoras sobre la sostenibilidad de la deuda.
El tercero es el ajuste del gasto. Fitch suele evaluar si el gobierno contiene el crecimiento de las partidas corrientes, si congela nóminas o si recorta inversión. La composición del recorte, más que su tamaño, define la nota de riesgo soberano.
El cuarto eje es la reconstrucción tras el terremoto. Un evento de esa magnitud obliga a reasignar recursos, a veces a través de deuda o de reasignaciones presupuestales. Fitch mirará cómo se atiende la emergencia sin deteriorar las cuentas fiscales.
Para la ciudadanía, estos cuatro ejes se traducen en decisiones cotidianas. Una reforma tributaria cambia el bolsillo de trabajadores y empresas. Un recorte de gasto puede afectar empleo público, programas sociales y obras locales. Una reconstrucción bien financiada define si las zonas afectadas recuperan vivienda, vías y servicios.
La calificadora no adelantó si modificará la nota de Colombia. Su pronunciamiento formal sobre la calificación soberana se da en fechas predeterminadas, y los anuncios previos a esos hitos funcionan como guías para el mercado. Lo que hizo Francis fue marcar la agenda de observación.
Queda pendiente conocer el contenido exacto del plan de gobierno, la decisión sobre si se presenta o no una reforma tributaria en el corto plazo y el diseño del plan de reconstrucción. Cada uno de esos pasos será leído por Fitch, por los inversionistas y por los organismos multilaterales que financian al país.
