El Decreto de Tierras expedido por el gobierno nacional enfrenta un nuevo cuestionamiento público. La exsenadora Paloma Valencia aseguró que se trata de un texto improvisado y elaborado con prisas, según el reporte de Colombia.com.
Valencia fue más allá y afirmó, en tono directo, que la norma “lo van a tumbar”. Con esa expresión apuntó a que el decreto carece de la solidez jurídica necesaria para sostenerse ante un eventual examen por las cortes.
La expresión “volando”, usada por la exsenadora, sugiere que el decreto se expidió sin el tiempo de consulta y revisión técnica que, a juicio de la opositora, requiere una norma de esa naturaleza. Es un señalamiento frecuente en debates sobre tierras, donde convergen intereses agrarios, ambientales y territoriales.
El Decreto de Tierras hace parte del conjunto de decisiones del gobierno nacional para ordenar el acceso, uso y formalización de predios rurales. En Colombia, la política de tierras suele generar debate por su impacto sobre campesinos, comunidades étnicas, propietarios y empresas del sector agropecuario.
El señalamiento de Valencia llega en un contexto de revisión permanente de las normas del Ejecutivo. En pasadas administraciones, decretos similares han sido suspendidos o modulados por la jurisdicción contencioso-administrativa tras acciones de ciudadanos, gremios y entidades territoriales.
Para la exsenadora, la debilidad del decreto no es solo de forma, sino de fondo. Argumenta que el gobierno no agotó los espacios de concertación previos a la expedición del acto administrativo, lo que abriría la puerta a demandas y tutelas.
La advertencia tiene implicaciones prácticas para los destinatarios de la norma. Si el decreto es suspendido, los procesos agrarios en curso podrían quedar en pausa, y los agricultores y operadores jurídicos enfrentarían un escenario de incertidumbre regulatoria.
En el plano político, la declaración refuerza el bloque de críticas de la oposición al manejo de la cuestión agraria. Sectores cercanos al gobierno, en contraste, suelen defender las normas como herramientas necesarias para avanzar en la formalización y reducir la informalidad en la tenencia de la tierra.
Por ahora, el gobierno no ha respondido de manera pública al señalamiento de la exsenadora. Queda por verse si la norma sobrevive al primer filtro judicial o si, como anticipa Valencia, termina hundida antes de completar su primer año de vigencia.
La fuente de la declaración es el portal Colombia.com, que registró las palabras de la exsenadora Paloma Valencia sobre el Decreto de Tierras del gobierno nacional.
